PONTIFICIA Y REAL HERMANDAD SACRAMENTAL DE
NUESTRA SEÑORA
DE ROCAMADOR, ÁNIMAS BENDITAS, BEATO MARCELO SPÍNOLA Y PRIMITIVA
COFRADÍA DE NAZARENOS DE MARÍA SANTÍSIMA EN SU SOLEDAD
Templo: Parroquia de San Lorenzo.
Fundación: 1557.
Pasos: Uno.
VIRGEN DE LA SOLEDAD
Autor: Anónimo sevillano.
Cronología: Hacia 1600.
Material: Madera de cedro policromada. Imagen de candelero para vestir.
Medidas: 162 cm.
Restauraciones: En 1812, fue restaurada por manos anónimas, renovándose su estofado y colocándose ojos de cristal. Manuel Gutiérrez Reyes (1864), quien la policromó de nuevo. Carlos García Eiris (1916), quien la vuelve a repolicromar. Santiago Martínez (1953), quien retoca los párpados y la frente y repolicroma las manos. Francisco Arquillo, Joaquín Arquillo, Juan Abad y Silvia Martínez García-Otero (1985), quienes limpiaron la policromía, eliminaron restos de pasta y lienzo encolado que cubrían la fisonomía original, y aplicaron una capa de protección general a la efigie.
Análisis Artístico: En la última intervención practicada a la efigie, se descubrió que en su origen era una obra de talla completa, postrada de hinojos al pie de la cruz y con ropajes policromados y estofados al oro. Sería en el último tercio del siglo XVII cuando se le colocaron un candelero, brazos articulados y un mecanismo en la cintura que permitía erguirla y vestirla como imagen gloriosa cada Domingo de Resurrección, para lo que también se disponía de una mascarilla de expresión gozosa. La Dolorosa se presenta sola en el Calvario, con la mirada abatida y el manípulo, los clavos y la corona de espinas de Cristo en sus manos. La cabeza, erguida sobre cuello sin anatomizar, suele lucir en ocasiones peluca postiza para acentuar el barroquismo popular de la talla. El rostro refleja una profunda entereza en su aflicción, mostrando el entrecejo apenas fruncido y los labios cerrados con las comisuras hacia abajo, como corresponde a la iconografía de María silente en su Soledad. Las mejillas de la Virgen son carnosas; la nariz, larga y abultada en su extremo, y los ojos se antojan muy rasgados, de tipo casi orientalizante. Como elementos postizos, usa también pestañas de pelo natural en los párpados superiores y tres lágrimas vítreas que surcan su semblante, dos en el lado derecho y una en el izquierdo. Pese a las múltiples reformas sufridas, la composición conserva el arcaismo propio de su fecha de ejecución, que incluso podría adelantarse hasta el último tercio del siglo XVI y que se manifiesta también en el somero modelado de sus manos, de dedos recogidos. El candelero actual posee la base ovalada y está formado por ocho listones que arrancan del pecho de la Señora.
Preseas: Diadema de oro de ley y pedrería, cincelada por Orfebrería Villarreal (1977).
Paso de Misterio: Fue
tallado entre los años 1949 y 1951 por Francisco Ruiz Rodríguez, bajo diseño
del pintor Santiago Martínez. La carpintería corresponde a Francisco Bailac.
Lleva tallas anónimas de los siglos XVII y XVIII, y otras ejecutadas por
Rivette, Carrero y Manuel Vergara Herrera. El manto de la Dolorosa se atribuye a
Josefa Antúnez (1875) y se halla bordado en hilo de oro sobre terciopelo negro,
siendo pasado y enriquecido por Carrasquilla en 1954 y pasado de nuevo por
Rosario Bernardino (1998). Posee dos sayas para la procesión que alterna: una
anónima de 1885 y otra bordada por Esperanza Elena Caro (1969) según un
diseño del pintor Guillermo Bonilla. Faldones bordados por Rosario Bernardino
(1999-2000), con pinturas de Ricardo Suárez, según un diseño de José Manuel
Elena y Luis Becerra. Llamador en bronce dorado, cincelado por el orfebre sevillano Manuel Seco
Velasco (1951).
Enseres Destacados: Estandarte, bordado en hilo de oro sobre terciopelo negro por Esperanza Elena Caro; Paño de Difuntos, bordado en hilo de oro y sedas de colores sobre terciopelo negro por José de Medina y Futimán (1750-1756); Pendón Sacramental, confeccionado en damasco rojo con antiguos bordados del XVIII, pasados y enriquecidos por Ignacio Escobar (1984); Varas del Pendón Sacramental, realizadas en madera policromada (siglo XIX); Cruz de Guía, realizada en madera de caoba y plata por Manuel Caballero Farfán y Manuel Seco Velasco (1973) reproduciendo la anterior de 1888; Libro de Reglas, cincelado en plata de ley por Manuel Seco Velasco (1957) con pinturas de Isbilia (1987); Estandarte de Nuestra Señora de Rocamador, bordado en hilo de oro sobre terciopelo rojo por manos anónimas (1742), llevando en su centro una pintura al óleo de la titular, obra anónima del siglo XVIII.
Costaleros: 41.
Flores: Gladiolos blancos y lirios morados.
Observaciones: La cofradía no lleva música. El paso conjuga los candelabros de guardabrisas con los candeleros de plata delante de la Virgen, propios de los pasos de palio. La Virgen de Rocamador, cotitular de la corporación, es un espléndido icono mural del siglo XIV que recibe culto en la Parroquia de San Lorenzo. El apartado de restauraciones contiene información del investigador y restaurador sevillano Manuel Tobaja Villegas, quien también ejerció durante unos años funciones de vestidor de la imagen.
Salida Procesional: Sábado Santo.

Virgen de Rocamador
Fotografía a color de la Dolorosa de Miguel Ángel Moreno Rebollo
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