REAL Y FERVOROSA HERMANDAD SACRAMENTAL DEL SEÑOR SAN SEBASTIÁN
Y
NUESTRA SEÑORA DEL PRADO Y COFRADÍA DE NAZARENOS DE
NUESTRO PADRE JESÚS DE LA VICTORIA Y MARÍA SANTÍSIMA DE LA PAZ
Templo: Parroquia de San Sebastián.
Fundación: 1939.
Pasos: Dos.
JESÚS DE LA VICTORIAAutor: Antonio Illanes Rodríguez.
Cronología: 1940.
Precio: 10.000 pesetas.
Material: Madera de pino (brazos) y ciprés (resto del cuerpo) policromada.
Medidas: 181 cm.
Pasaje Evangélico:"Entonces se lo entregó, para que fuera crucificado. Y, cargándose la cruz, salió hacia el lugar llamado "de la calavera", que en hebreo se denomina gólgota" (Jn 19, 16-17).
Restauraciones: Francisco Arquillo (1978). Elías Garó (1986). Francisco Fernández Enríquez (1994). Juan Manuel Miñarro (2002), quien labró nueva peana, reparó la policromía, eliminó repintes, reensambló varias piezas y estableció un nuevo sistema de articulaciones en los brazos.
Análisis Artístico: El misterio representa el momento en que los sayones colocan a Jesús el arbóreo madero sobre sus hombros. La composición es movida, naturalista y expresiva, apareciendo Cristo de pie y en actitud de sumisión, con la cabeza levemente ladeada hacia la derecha y la mirada elevada hacia el cielo, suplicando fuerzas para resistir el tormento al que voluntariamente se entrega. La expresión doliente se manifiesta en el fruncimiento del entrecejo, las arrugas de la frente y la caída de los párpados. Los ojos, hundidos y con bolsas, se encuentran pintados sobre la talla y enmarcados por una gruesas cejas que han sido trabajadas mediante finos golpes de gubia. El rostro, muy recio, muestra acusadas facciones semíticas, con la nariz larga y afilada y la boca abierta para dirigir su voz al Padre. Cabellera y barba se encuentran partidas a dos aguas y han sido minuciosamente modeladas mediante ondulados bucles, dejando las orejas parcialmente descubiertas. El cuello presenta una gran tensión muscular motivada por el esfuerzo. Las manos se extienden para abrazar el travesaño que los esbirros depositan sobre su hombro derecho, al tiempo que la pierna izquierda se retrasa mientras la derecha avanza con el propósito de tomar el apoyo suficiente para recibir el pesado leño. Los regueros de sangre son muy escasos y se concentran mayormente en la frente, presentando la espalda débiles señales de latigazos. La imagen, de escueto sudario y trabajada anatomía pese a ser concebida para ser vestida con túnica de tejido natural, es de talla completa y brazos articulados.
Preseas: Potencias en oro de ley, de los Hermanos Delgado (1995).
Figuras Secundarias: Dos sayones que entregan la cruz a Cristo, mientras Anás y un centurión contemplan la escena. Son de talla completa, incluyendo las ropas, y fueron realizadas por Antonio Illanes Rodríguez entre 1943 y 1944. Han sido restauradas por Elías Garó (1986) y Francisco Fernández Enríquez (1988 y 2008), quien en la última intervención les ha restañado varias grietas y limpiado la policromía.
VIRGEN
DE LA PAZ
Autor: Antonio Illanes Rodríguez.
Cronología: 1939.
Precio: 2.500 pesetas.
Material: Madera de pino policromada. Imagen de candelero para vestir.
Medidas: 163 cm.
Restauraciones: Hoy en día, su aspecto original se encuentra alterado debido a las restauraciones practicadas por Sebastián Santos (1955) y Juan Manuel Miñarro (2002). El primero le colocó nuevo aparejo y policromía, y el segundo retocó y reparó la policromía del rostro, colocó nuevas pestañas, limpió los ojos de cristal, eliminó repintes, y estableció nuevos sistemas de sujeción de la corona y de articulaciones en los brazos. Con anterioridad a la de Miñarro, había sufrido otra intervención por Francisco Arquillo (1979) con el fin de restañar los desperfectos en la encarnadura por un incendio fortuito.
Análisis Artístico: El delicado giro de la cabeza hacia la izquierda y la cabizbaja mirada otorgan a la escultura una evidente nota de emoción, realismo y sosegado dolor. Posee cabellera postiza de pelo natural. Las facciones del semblante se inspiran en las de la propia esposa del escultor, con los ojos de cristal, las pestañas de pelo natural en su parte superior, arqueadas cejas trazadas con pincel y tres lágrimas vítreas que corren por sus mejillas, dos por la derecha y una por la izquierda. Presenta muy marcado el hoyito bajo entre la recta nariz y los entreabiertos labios, señal de sollozo, lo que permite ver sus dientes superiores tallados en la madera. El cuello se tensa levemente por efecto de sus lamentos. Las manos aparecen extendidas, portando un manípulo la derecha y una rama de olivo de plata la izquierda, en alusión a su advocación. Es una Dolorosa de bastidor, adaptada para ser vestida con telas naturales. El candelero, labrado en madera de caoba, está formado por ocho listones que arrancan de las caderas.
Preseas: Corona en plata de ley, cincelada por Juan Fernández (1941), reformada por Orfebrería Villarreal (1974) y enriquecida por Manuel de los Ríos (2007).
Paso de Misterio: De estilo neobarroco, fue
diseñado por Antonio Jiménez Isorna y tallado en 1950 por José Martínez, con la colaboración de los tallistas Antonio Vega Sánchez y Antonio Martín Fernández. Dorado
y restaurado por Manuel Verdugo (2007-2008). Lleva medallones con motivos
pasionistas y ángeles en sus esquinas labrados por Antonio Gavira Alba (1957),
estos últimos restaurados entre 2007 y 2008 por Francisco Fernández Enriquez. Se alumbra con candelabros de guardabrisas, tallados por Manuel Guzmán Bejarano (1977) y restaurados y dorados por Manuel Verdugo (2003). Llamador
cincelado por Orfebrería Andaluza (2006).
Paso de Palio: De estilo neobarroco, con perfiles neogóticos. El palio fue bordado sobre malla de plata por Leopoldo Padilla Vic (1947), siendo pasado y enriquecido por los Talleres de Fernandez y Enríquez entre 1996 y 1997. Los magníficos varales, respiraderos y candelabros de cola, recreando el gótico flamígero, son obra de Juan Fernández (1960-1965). Candelería (1974) y jarras (1978) cinceladas por Orfebrería Villarreal. La peana es de Manuel Seco Velasco (1946). Lleva en el frontal un soberbio templete de la Virgen del Prado, en plata de ley con carnes de marfil, obra realizada por los Hermanos Delgado (1991), autores del llamador también en plata de ley (2002).
Curiosidades: Como titulares gloriosos tienen a la Virgen del Prado (también llamada Virgen de la Pera), escultura manierista atribuida a Jerónimo Hernández (hacia 1577-1578), y al Señor San Sebastián, titular de su sede canónica.
Costaleros: 54 (Misterio) y 35 (Palio).
Flores: Claveles rojos (Misterio) y claveles y gladiolos blancos (Palio).
Salida Procesional: Domingo de Ramos.
Fotografías de Jesús Ronquillo y http://www.parroquiasansebastian.org
www.lahornacina.com