HERMANDAD Y COFRADÍA DE NAZARENOS DEL SANTÍSIMO
CRISTO DE LAS ALMAS, MARÍA SANTÍSIMA DE GRACIA Y AMPARO,
MARÍA INMACULADA Y SAN FRANCISCO JAVIER
Templo: Parroquia de Omnium Sanctorum.
Fundación: 1946.
Pasos: Dos.
CRISTO
DE LAS ALMASAutor: José Luis Pires Azcárraga.
Cronología: 1945.
Precio: 6.500 pesetas.
Material: Madera de pino de Flandes policromada.
Medidas: 168 cm.
Pasaje Evangélico: ''En aquel punto el velo del Templo se rasgó de arriba a abajo, y se partió en dos. Sobrevino un terremoto, y se hendieron las piedras. Se abrieron los sepulcros. Y muchos cuerpos de los santos que reposaban en ellos resucitaron'' (Mt 27, 51-52).
Restauraciones: Francisco Espinosa de los Monteros (1956), quien retalló las piernas y labró una nueva cruz de sección cilíndrica y arbórea. Jesús Santos Calero (1990), quien reparó la rotura del brazo derecho y demás desperfectos sufridos en la talla como consecuencia de un acto vandálico ocurrido en el interior del templo, al tiempo que desinsectó la talla, hizo una nueva cruz arbórea, retiró añadidos de pasta entre las piernas, limpió la policromía, y reemplazó los elementos metálicos que unían los brazos al cuerpo por espigas de madera. Juan Manuel Miñarro (1998), quien resanó los ensambles de la escultura, fijó y limpió exhaustivamente su policromía, reparó grietas y labró una nueva corona de espinas.
Análisis Artístico: La imagen fue encargada al escultor gaditano, de ascendencia portuguesa, bajo la condición de que siguiera y mejorara el modelo de Cristo Crucificado que se venera en las Escuelas Salesianas de Triana, obra también de su mano. En ambos casos, resulta evidente la inspiración en los prototipos de Juan de Mesa, tanto en el modelado de la anatomía como en la disposición de la inerte figura en el madero. La cabeza aparece reclinada sobre el hombro derecho, quedando enmarcado el semblante del Varón por barba y cabellos largos, rizados y espesos. El cuerpo muestra un canon robusto, visible en el atlético torso y en los fornidos miembros, hallándose las piernas muy juntas y los pies traspasados por un solo clavo. Las manos, semicerradas, muestran los dedos flexionados a modo de bendición como consecuencia de la rotura de los nervios por la Crucifixión. El sudario, ceñido con varias vueltas a la cintura y anudado en el costado derecho, continúa con la tradición mesina; no así el rostro, cuyo dramático realismo es más propio de las maneras castellanas, de ahí que presente el ceño y la frente muy fruncidos, los ojos entreabiertos y los labios desencajados en una mueca de dolor. Las carnaciones son oscuras y moderadas en signos cruentos.
Preseas: Potencias en oro de ley, de Orfebrería Villarreal (1974).
VIRGEN
DE GRACIA Y AMPAROAutor: José Manuel Rodríguez Fernández-Andes.
Cronología: 1936.
Precio: 5.000 pesetas.
Material: Madera de pino policromada. Imagen de candelero para vestir.
Medidas: 156 cm.
Restauraciones: La fisonomía actual de la Dolorosa fue sustancialmente modificada en el año 1992 por Manuel Ramos Corona, quien remodeló el entrecejo y los labios, hizo nuevo candelero interno de ocho listones y reencarnó la talla. Anteriormente, había sido restaurada por Jesús Santos Calero (1981), quien realizó nueva devanadera.
Análisis Artístico: La Señora, absorta en su aflicción, presenta la cabeza en posición frontal, la mirada baja, los labios entreabiertos y las manos extendidas, recogiendo entre sus dedos los atributos del pañuelo y el santo rosario, así como una bella rosa de pasión cincelada en oro de ley por los Hermanos Delgado (1999). El aniñado semblante se halla provisto de abundantes pestañas de pelo natural en los párpados superiores, ojos de cristal y cinco lágrimas vítreas que surcan sus mejillas, dos en la derecha y tres en la izquierda. Las cejas son largas y negras; el perfil, clásico, y el pronunciado mentón aparece marcado por un profundo hoyuelo. Las carnaciones son de tonos sonrosados, mostrando muy encendidas las mejillas como consecuencia del llanto. Pertenece al grupo de imágenes de posguerra que han sido sustancialmente alteradas en décadas posteriores del siglo XX, hasta el punto de quedar dificilmente reconocible su impronta primitiva.
Preseas: Corona en plata dorada, cincelada por Ramón León Peñuelas (1993).
Paso de Misterio:
Pioneras en su estilo, hablamos de unas andas de estilo neobarroco y gran
mérito artístico, las primeras realizadas por el sevillano Manuel Guzmán
Bejarano como tallista independiente. Con ellas, su autor obtuvo el Premio
Nacional de Artesanía del año 1957. Llevan ángeles y cartelas de Rafael
Barbero Medina (1957) y ángeles pasionarios labrados por José María Leal
Bernáldez (2007). Fueron restauradas en 2003 por Manuel Guzmán Fernández y
doradas de nuevo por Serafín y Sanmartín (2003-2007). En la delantera, exhiben
un relicario del Lignum Crucis, cincelado en plata de ley por Luis Jiménez
(2000).
Paso de Palio: Mezcla de líneas neobarrocas y neorrenacentistas, posee bordados en oro sobre terciopelo burdeos, diseñados por Antonio Joaquín Dubé de Luque y realizados por José Ramón Paleteiro (1989-2006). Las piezas de orfebrería, en alpaca plateada, son de diversos autores: los varales fueron cincelados en 1980 por Luis Jiménez, autor de las jarras y los candelabros de cola, y han sido restaurados en el año 2007 por Orfebrería Triana, artífices de la nueva candelería que se encuentra en proceso de ejecución; por su parte, los respiraderos son obra de Ramón León Peñuelas (1991-1993), mientras que el llamador pertenece a Manuel de los Ríos (1986).
Enseres Destacados: Saya, bordada en hilo de oro sobre tisú blanco por José Ramón Paleteiro (2001) a partir de un traje de luces del torero Curro Romero. Estandarte, bordado en oro por Paleteiro con magnífica asta en metal plateado y pedrería de los Hermanos Delgado (1998). Puñal cincelado en oro de ley por Ossorio (2003).
Costaleros: 35 (Cristo) y 36 (Palio).
Flores: Claveles rojos (Misterio) y flores blancas (Palio).
Observaciones: Es llamada popularmente la Cofradía de los Javieres por haber sido fundada en la Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús por miembros de la Congregación de María Inmaculada y San Francisco Javier, vinculada con los Padres Jesuítas. Antes de procesionar bajo palio a partir del año 1980, la Dolorosa, realizada inicialmente para la Cofradía de San Roque, figuraba vestida de hebrea en el paso de misterio, a los pies del Crucificado. Cotitulares gloriosos de la hermandad son las imágenes de María Inmaculada, talla de Manuel Escamilla Cabezas (1949) inspirada en la Inmaculada granadina de Alonso Cano, y de San Francisco Javier, obra anónima del siglo XVIII. Para cultos internos, poseen un San Juan Evangelista fechable en el Setecientos.
Salida Procesional: Martes Santo.
Fotografías a color de Roberto Villarrica
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