PONTIFICIA, FERVOROSA, ILUSTRE Y ANTIGUA HERMANDAD Y COFRADÍA DE
NAZARENOS DE NUESTRO PADRE JESÚS ANTE ANÁS, SANTO CRISTO DEL
MAYOR DOLOR, MARÍA SANTÍSIMA DEL DULCE NOMBRE Y SAN JUAN EVANGELISTA


 

Templo: Parroquia de San Lorenzo.

Fundación: 1540, refundada en 1919.

Pasos: Dos

 

JESÚS ANTE ANÁS

Autor: Antonio Castillo Lastrucci.

Cronología: 1922-23.

Precio: 3.500 pesetas.

Material: Madera de cedro policromada.

Medidas: 184 cm.

Pasaje Evangélico: "Y le condujeron primero a Anás. Porque era suegro de Caifás, quien era aquel año sumo sacerdote. Era Caifás el que había dado a los judíos el consejo: "Es preferible que muera un hombre solo y se salve el pueblo" (Jn 18, 13-14).

Precedentes Procesionales: Jesús ante Anás: imagen de pasta del siglo XVII, aunque muy retocada posteriormente, que se conserva en la Iglesia de la Trinidad. Jesús de la Humildad ante Anás: la cabeza y las manos procedían de un antiguo Cristo Crucificado de Jerez de la Frontera, siendo el resto del cuerpo labrado por Ángel Rodríguez Magaña (1921), quien entreabrió los párpados y los labios de la antigua cabeza para adaptarla a su nueva iconografía. Hoy en día se conserva en la Parroquia de las Flores, de la barriada sevillana de Pío XII.

Restauraciones: Taller Isbilia (1991).

Análisis Artístico: Cristo, de pie y maniatado por su condición de preso, comparece ante Anás. Se trata del primer grupo procesional realizado por su prolífico autor, con el que asentaría una dramatización de la escena pasionista que revolucionó la historia del paso de misterio y conocería una decisiva influencia en la configuración de posteriores conjuntos escultóricos. La efigie de Jesús, de marcada frontalidad, posee una devota expresión en la que se mezclan el dolor y la consternación por el humillante desprecio del sanedrín y la agresión sufrida por el sayón. Pese a ello, el estatismo de la figura y su cabeza erguida ante los jueces delatan una suprema dignidad propia del Hijo de Dios. El enjuto rostro muestra el entrecejo fruncido, cejas finamente gubiadas y pintadas, párpados cansados, ojos rasgados y policromados en la madera, nariz recta y larga, carnosos labios entreabiertos que dejan ver los dientes superiores tallados, y barba resuelta a base de menudos rizos. La cabellera, larga y partida a dos aguas, se organiza en onduladas guedejas que caen sobre ambos hombros del Varón. La escultura, de oscuras carnaciones y brazos articulados, aparece revestida durante la procesión con túnica de terciopelo granate bordada en oro por Victoria Caro (1945) y restaurada por Rosario Bernardino (2007). También utiliza otra blanca bordada en oro por las Hijas de la Caridad de Cádiz (1963).

Preseas: Potencias de plata dorada, cinceladas por Jesús Domínguez Vázquez.

Figuras Secundarias: Anás, acompañado por dos sanedritas que componen el tribunal judío; Malco, que abofetea a Cristo; un falso acusador, y un soldado romano que custodia a Jesús y presencia atentamente la escena. Todas las figuras fueron talladas por Castillo Lastrucci (1922-23) y restauradas por Juan Pérez Calvo (1961), quien les retira las telas encoladas para vestirlas con ropas naturales, y el Taller Isbilia (1991).

 

VIRGEN DEL DULCE NOMBRE

Autor: Antonio Castillo Lastrucci.

Cronología: 1924.

Material: Madera de pino de Flandes y cedro (manos) policromada. Imagen de candelero para vestir.

Medidas: 173 cm.

Restauraciones: El propio Castillo Lastrucci retalló la mascarilla de la Virgen el mismo año de su ejecución, al no ser su fisonomía primitiva del agrado de la hermandad. También le colocó ojos de cristal, le retalló las manos y la encarnó de nuevo. El escultor volvió a restaurarla en 1941. Julio Cos Capdevilla le hace en 1970 un candelero. En el año 1991, fue intervenida por el Taller Isbilia, donde se labró un nuevo candelero.

Análisis Artístico: Primera de la serie de Dolorosas del tipo castizo-sevillano que fueron labradas por el escultor, quien tuvo como modelo a una joven sevillana llamada María Cos García. Del prototipo establecido en esta obra y consagrado una década después con la Virgen de la Hiniesta, derivarían todas las posteriores. Se caracterizan por una acusada frontalidad, rasgos aniñados, entrecejo moderadamente fruncido en forma de uve, ojos vítreos y generalmente intrábicos, largas pestañas postizas en el párpado superior que contribuyen a profundizar la mirada, clásico perfil, tersas mejillas, rostro ovalado, redondeado mentón, cuello suavemente anatomizado, carnaciones aceitunadas y labios entreabiertos con los dientes superiores curiosamente tallados, situando un único incisivo en su centro. En este caso, la imagen mariana posee un rostro de gran belleza que se antoja más maduro que otras creaciones sobre el tema. Ladea ligeramente la cabeza hacia la derecha y lleva cinco lágrimas de cristal que corren por sus mejillas, tres por la izquierda y dos por la derecha. Las manos, de dedos rectos y bien modelados, aparecen extendidas, portando un pañuelo en la derecha y un rosario en la izquierda. El candelero actual está compuesto por ocho listones que arrancan de las caderas.

Preseas: Corona en plata dorada, de Dalmás (1927).

Figuras Secundarias: San Juan Evangelista, labrado también por Antonio Castillo Lastrucci (1924). Las manos son de Antonio Eslava Rubio (1956) y el cuerpo del Taller Isbilia (1991).

 

Paso de Misterio: De estilo neobarroco, la canastilla fue tallada por Rafael Fernández del Toro siguiendo un diseño de Juan Pérez Calvo (1945). Los respiraderos y las maniguetas son obra de Antonio Vega Sánchez (1977). Iluminado por candelabros de guardabrisas. Dorado por Enrique Vázquez Cabello (1998). Los magníficos ángeles pasionarios que figuran en sus esquinas y delante de los candelabros fueron tallados en 1680 por Francisco Antonio Ruiz Gijón para la Cofradía de las Siete Palabras; a excepción de dos, que fueron sacados de puntos de los anteriores por Manuel Echegoyán (1945). Lleva cartelas pasionistas talladas por Luis Ortega Bru (1954). Faldones con broches bordados en oro por las Hijas de la Caridad de Cádiz (1962) bajo diseño de Juan Pérez Calvo.

Paso de Palio: De estilo neobarroco, sobresalen el manto (1923) y el palio (1921), bordados en hilo de oro y sedas de colores sobre terciopelo azul por Juan Manuel Rodríguez Ojeda. Ambos fueron restaurados por Sobrinos de Caro, en 1975 y 1985 respectivamente, donde también se bordó en sedas de colores la Gloria del techo, que reproduce el lienzo La Coronación de la Virgen, obra de Diego Velázquez. Destacan también los respiraderos de plata de ley, cincelados por Gabella (1992), quien también realizó moldurón y maniguetas en el mismo metal (1992). Varales y jarras en metal plateado, de Contreras (1942). Jarritas y candelabros de cola en plata de ley, de Orfebrería Macarena (1995). Peana de Seco Imberg (1925), autor del nimbo de San Juan en metal plateado (1922). Miniatura en plata y marfil de San Antonio de Padua bajo templete, obra de Jesús Domínguez Vázquez (1954), autor de la candelería en metal plateado (1969-73). Saya bordada en hilo de oro y sedas de colores sobre tisú de plata por Victoria Caro (1942), pasada y restaurada por Rosario Bernardino (2006). Toca de sobremanto bordada en hilo de oro sobre malla del mismo metal por las Hijas de la Caridad de Cádiz (1957), autoras de los broches de los faldones (1958).

Enseres Destacados: Corona, cincelada en plata de ley y atribuida a Juan Laureano de Pina (siglo XVII). Estandarte, bordado en hilo de oro y sedas de colores sobre terciopelo granate por Sobrinos de Caro (1943) con asta en metal plateado de Jesús Domínguez (1949). Simpecado, bordado en hilo de oro y sedas de colores sobre terciopelo azul por Sobrinos de Caro (1943), con una pequeña talla de madera policromada en su centro, obra de José Paz Campano. Senatus, bordado en hilo de oro y sedas de colores sobre terciopelo rojo y malla del mismo metal por Rosario Bernardino (2006) reproduciendo el antiguo de Victoria Caro (1943). Saya, bordada en hilo de oro y sedas de colores sobre terciopelo rosa por Sobrinos de Caro (2000-02).

Costaleros: 45 (Misterio) y 30 (Palio).

Flores: Claveles rojos y lirios morados (Misterio) y claveles de color rosa pálido (Palio).

Observaciones: Es popularmente conocida como la Cofradía de La Bofetá por la escenografía del paso de misterio. La hechura cristífera es la única que actualmente procesiona de espaldas al pueblo. El Crucificado del Mayor Dolor, titular de la hermandad, es una excelente talla atribuida a Juan de Oviedo y de la Bandera, con cuyo Crucificado de la Misericordia para San Juan del Puerto (1591) presenta notables semejanzas. En 1940, sufrió quemaduras en sus piernas como consecuencia de un cirio encendido que cayó sobre la imagen, siendo restaurada por el imaginero Sebastián Santos y, posteriormente, por el Taller Isbilia (1991). Mide 140 cm y antaño fue titular de una cofradía de penitencia. La Dolorosa posee otro juego de manos, labrado por Luis Álvarez Duarte (1972). Tanto la talla mariana como la de San Juan ostentan en sus bustos la firma de su autor.

Salida Procesional: Martes Santo.

 

 

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