PONTIFICIA, REAL, ILUSTRE Y FERVOROSA HERMANDAD
DEL SANTÍSIMO CRISTO DE BURGOS, NEGACIONES Y LÁGRIMAS
DE SAN PEDRO Y MADRE DE DIOS DE LA PALMA
Templo: Parroquia de San Pedro.
Fundación: 1888.
Pasos: Dos.
CRISTO
DE BURGOSAutor: Juan Bautista Vázquez El Viejo.
Cronología: 1573-1574.
Precio: 50 ducados.
Material: Madera de pino, policromada por Juan de Zamora.
Medidas: 167 cm.
Pasaje Evangélico: "Y Jesús, dando un fuerte grito, expiró" (Mt 27, 50).
Restauraciones: Fue muy reformado en 1894 por Manuel Gutiérrez Reyes, quien sustituyó los primitivos cabellos y barba naturales por otros modelados en estopa y telas encoladas, y reemplazó el faldellín de tejido natural por un sudario de lienzo encolado. IAPH (1996-1997), donde resanaron ensambles, insertaron nuevas espigas de madera, establecieron un nuevo sistema de sujeción al arbóreo madero y limpiaron la policromía.
Análisis Artístico: La imagen fue realizada a semejanza del desaparecido Cristo de San Agustín, réplica a su vez del famoso Cristo de Burgos, un icono del siglo XIV venerado en la catedral de la ciudad castellana que entronca con las creaciones del antiguo imperio romano-germánico destinadas a los ritos del Viernes Santo, no sólo por el hecho de poder articular cuello, brazos, y dedos de las manos y de las piernas, sino también por los materiales empleados en su hechura: cabello natural en cabellera y barba, piel vacuna para ocultar los engranajes que permiten el movimiento de la imagen, lana picada para rellenarlos y asta para las uñas. El Cristo de San Agustín, destruido en 1936, prescindía de tales articulaciones y materiales, a excepción de la melena de pelo natural, y tomaba principalmente de la talla burgalesa la profunda inclinación de la cabeza hacia el lado derecho, el arcaismo anatómico -no hay que olvidar que fue realizada en la misma centuria-, la abatida expresión y los pies superpuestos por hallarse fijados por un solo clavo. Por su parte, el titular de la Cofradía del Cristo de Burgos, la talla sevillana más antigua dentro de las documentadas de Semana Santa, recoge los anteriores rasgos, aunque al estar más avanzada cronológicamente introduce elementos más complejos, propios del manierismo, caso de una mayor belleza formal, el tratamiento apolíneo de la anatomía, la serenidad clásica del rostro y la esbeltez de los miembros, lo que otorga a la figura una mayor elegancia y suavidad, herencia de los modelos miguelangelescos.
Preseas: Potencias en oro de ley, platino y brillantes, cinceladas por Emilio García Armenta (1964).
MADRE
DE DIOS DE LA PALMAAutor: Manuel Gutiérrez Reyes.
Cronología: 1888.
Material: Madera de cedro policromada. Imagen de candelero para vestir.
Medidas: 169 cm.
Restauraciones: Antonio Castillo Lastrucci (1958), quien hizo nuevo candelero. Taller Serbal (2001), donde se limpió la policromía de cara y manos, y tallaron nuevos brazos y candelero.
Análisis Artístico: Aunque no está documentada, se atribuye con bastante fundamento a Gutiérrez Reyes, escultor de desigual producción que realizó con esta obra "la más conseguida y expresiva de sus Dolorosas", en palabras del historiador Bernales Ballesteros. Concebida con gran espiritualidad, cabe resaltar su desolada mirada a las alturas; una mirada que se explica por el hecho de que, hasta el año 1927, figuraba en el paso de misterio a los pies del Crucificado, dirigiendo la vista hacia el rostro muerto del Hijo. Su estética remite a las imágenes marianas de Juan de Astorga, con el que estuvo durante mucho tiempo relacionada, especialmente en lo que concierne a detalles como la carnosidad del rostro, el redondeado cuello o la delicadeza del semblante. Sin embargo, y pese a sus evidentes calidades, carece de la majestuosidad formal del archidonés y de su concienzudo estudio expresivo, resultando una pieza formalmente más esquemática y simplificada. Como elementos postizos lleva peluca de cabellos naturales, ojos de vidrio, pestañas superiores de pelo natural y cuatro lagrimas de cristal, dos en cada mejilla. En sus manos porta la palma que le da su advocación, obra de los Hermanos Delgado en oro de ley (1999).
Preseas: Corona en plata dorada, perlas y brillantes, cincelada por Fernando Marmolejo (1961).
Paso de Misterio:
Interesantes andas labradas en estilo neorrenacentista por el escultor y
tallista malagueño José Merino Román. Fueron ampliadas en el año 1958 por
Antonio Martín Fernández. Lleva faroles de plata de ley, cincelados por Emilio
García Armenta (1968).
Paso de Palio: Los magníficos bordados en hilo de oro a realce y sedas de colores sobre terciopelo granate del palio son obra de Juan Manuel Rodríguez Ojeda (1928). Fueron pasados y restaurados por Paleteiro (2004). La Gloria representa a la Virgen con el Niño, junto a Santa Isabel y San Juanito. Los bordados del manto, a juego con los del palio, pertenecen a Sobrinos de Caro, autores de la toca de sobreamento y de la malla bordada en los respiraderos, los cuales llevan moldurón de José Sánchez Torres. Lleva miniatura de la Inmaculada Concepción, cincelada en plata y marfil por Marmolejo (1950). Manuel Seco Velasco es el autor de los varales, la peana y las jarritas, mientras que en el Taller de Villarreal se cincelaron los espléndidos candelabros de cola, las ánforas y la candelería. La saya fue bordada en hilo de oro sobre terciopelo azul por las Hermanas Martín Cruz (1957). La Dolorosa luce a sus plantas un relicario de Santa Ángela de la Cruz, labrado en plata de ley por Sánchez Vela (2004). Estilo neobarroco.
Enseres Destacados: Diadema, cincelada por Joaquín Ossorio (2003). Cantoneras, labradas por García Armenta en plata dorada con aplicaciones de marfil. Estandarte, bordado en oro y sedas por el taller de Carrasquilla (1961).
Costaleros: 29 (Cristo) y 36 (Palio).
Flores: Claveles rojos (Misterio) y claveles blancos (Palio).
Observaciones: Hasta la restauración efectuada por el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico, se creía que el artista que había reformado al Crucificado en el siglo XIX era José Ordóñez Rodríguez. El palio de la Dolorosa fue la última obra salida del obrador de Juan Manuel Rodríguez Ojeda.
Salida Procesional: Miércoles Santo.
Fotografía del Cristo de Ricardo Calvo León
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