ILUSTRE Y FERVOROSA HERMANDAD SACRAMENTAL DE
NUESTRO PADRE JESÚS DE LA SALUD, MARÍA SANTÍSIMA DE LA CANDELARIA,
NUESTRA SEÑORA DEL SUBTERRÁNEO Y SAN NICOLÁS DE BARI


 

Templo: Parroquia de San Nicolás de Bari.

Fundación: 1921.

Pasos: Dos.

 

JESÚS DE LA SALUD

Autor: Atribuido a Francisco de Ocampo.

Cronología: Primer tercio del siglo XVII.

Material: Madera de cedro policromada y dorada.

Medidas: 142 cm.

Pasaje Evangélico: "Y, cargándose la cruz, salió hacia el lugar llamado "de la calavera", que en hebreo se denomina "gólgota" (Jn 19, 17).

Restauraciones: Fue restaurada en 1880 por manos anónimas que repolicromaron la talla. José Rivera García (1922). Francisco Arquillo Torres (1979). Pedro Enrique Manzano Beltrán la restaura en dos ocasiones: la primera de ellas en el IAPH, en 1997, para reforzar sus ensambles, limpiar la policromía, establecer un nuevo perno de sujeción a la cruz, consolidar la peana y reintegrar lagunas pictóricas; a título particular la interviene en el año 2000 para reparar la fractura del dedo anular de la mano derecha. 

Análisis Artístico: Erróneamente relacionada durante un tiempo con el arte de Pedro Roldán, esta magnífica talla viene siendo atribuida desde hace décadas al escultor jiennense Francisco de Ocampo o a su círculo, gracias a los paralelismos establecidos por el historiador Bernales Ballesteros con el Nazareno de Carmona. No obstante, varios expertos optan por catalogarla en el anonimato del primer tercio del siglo XVII a la espera de argumentos más consistentes. Es posible que fuera en origen una imagen de retablo, dada su acusada inclinación hacia el lado derecho; en todo caso, se trata de una imagen bastante singular para los desfiles penitenciales de Sevilla, tanto por su tamaño, inferior del natural, como por ser de talla completa, con su pesada y ampulosa túnica, esculpida y estofada en la misma pieza. Curiosa es también su inestable postura, que parece representar al Nazareno incorporándose tras una caída, aunque Bernales Ballesteros señaló la hipótesis de que pudiera haber sido labrada con la cruz al revés con el fin de escenificar el momento en que la recibe sobre su hombro izquierdo. El actual madero, cilíndrico y arbóreo, fue tallado en madera de cedro por el imaginero Manuel Martín Nieto (2003). Respecto a sus rasgos, efectivamente remite a varias creaciones de Ocampo, discípulo aventajado de Martínez Montañés, especialmente en los párpados orientalizantes, la blandura del modelado del extenuado semblante, la ensortijada y larga cabellera, el ancho tabique nasal, la bífida barba y las manos crispadas por el esfuerzo. Copiosos regueros de sangre corren por su tostado rostro como consecuencia de las afiladas espinas de la corona, que es superpuesta.

Preseas: Potencias en oro de ley, de Manuel Román Seco (1950).

 

VIRGEN DE LA CANDELARIA

Autor: Manuel Galiano Delgado.

Cronología: 1924.

Material: Madera de cedro (brazos y candelero) y pino (resto del cuerpo) policromada. Imagen de candelero para vestir.

Medidas: 161 cm.

Restauraciones: La Dolorosa actual es el resultado de la profunda remodelación efectuada en 1967 por Antonio Dubé de Luque sobre la talla de Galiano, la cual había sido previamente restaurada por José Rivera (1953). En 1979 fue retocada por Francisco Arquillo, quien repolicromó la talla y restauró sus manos. Dubé volvería a intervenirla entre 1989 y 1990 para acoplarle nuevo candelero y brazos y eliminar el barniz aplicado en la restauración anterior. La última intervención corrió a cargo de Juan Manuel Miñarro (2004), quien eliminó repintes, reparó grietas, arregló las manos y el ojo derecho, y colocó nuevas pestañas postizas y lágrimas de cristal.

Análisis Artístico: Apenas queda nada de la talla primitiva de Manuel Galiano, en la línea de la Dolorosa de los Desamparados de San Esteban, tras las importantes reformas sufridas con el fin de afinar el óvalo del rostro, estilizar sus facciones y suavizar el antaño acusado rictus de aflicción. La imagen presenta la mirada levemente inclinada, los párpados entornados, los labios entreabiertos y las manos extendidas para portar, entre otros atributos, una rosa de pasión. Éstas últimas son anónimas y se cree que proceden de una imagen letífica de la provincia de Huelva. La Virgen de la Candelaria lleva ojos de pasta vítrea, con el iris de color castaño, y cinco lágrimas de cristal, tres en la mejilla izquierda y dos en la derecha. La nariz es recta y pequeña, y el cuello se halla suavemente anatomizado en su zona inferior. Las carnaciones han sido aplicadas mediante suaves tonos cálidos.

Preseas: Corona en plata dorada y marfil, de Manuel Román Seco (1952).

 

Paso de Misterio: Mezcla de los estilos neobarroco y neorrocalla, fue tallado en 1964 por Antonio Vega Sánchez. Lleva cartelas, relieves y ángeles cirineos del imaginero Luis Álvarez Duarte (1995-1998). El llamador fue cincelado en plata por Orfebrería Mallol (1997). Se alumbra con candelabros de guardabrisas, labrados por Antonio Ibáñez (1998). El dorado actual corresponde a Manuel Calvo Carmona (1998). 

Paso de Palio: De estilo neobarroco, posee espléndidos bordados de plata en el palio, confeccionados en el taller de Juan Manuel Rodríguez Ojeda (1924). La Gloria del techo, bordada en sedas de colores, representa la escena de la Purificación de María y la Presentación de Jesús en el Templo. El manto, bordado también en hilo de plata sobre terciopelo azul, es obra del Convento de Santa Isabel (1992), donde se reprodujo el primitivo de Eduardo Rodríguez (1926). La orfebrería es de Manuel Román Seco en respiraderos, varales, jarritas, llamador y peana (1958-1971), mientras que las jarras y la miniatura de la Virgen del Subterráneo, en plata de ley, pertenecen a Manuel de los Ríos (1974-1978), y la candelería fue cincelada por Hijos de Juan Fernández (1981). Lleva un templete-relicario de San Nicolás de Bari, obra de Orfebrería Mallol (1997), autores de los candelabros de cola (1998).

Enseres Destacados: Simpecado de la Virgen del Subterráneo, bordado en oro por manos anónimas (finales del siglo XVIII). Guión Sacramental, bordado en oro y de autor desconocido (siglo XIX). Saya, bordada en hilo de oro sobre tisú por José Guillermo Carrasquilla (1981). Ha sido restaurada y pasada a nuevo tejido por José Antonio Grande de León en dos ocasiones (2006 y 2008).

Costaleros: 30 en ambos pasos.

Flores: Claveles rojos (Misterio) y claveles y flores blancas (Palio).

Observaciones: La titular gloriosa de la corporación, la Virgen del Subterráneo, es una obra tardogótica de finales de siglo XV que fue retocada en el XVII para adaptarla a los gustos del barroco, de ahí que se modificaran la policromía y los estofados. Según Antonio Mañes Manaute, el palio de la Dolorosa, que costó 32.000 pesetas y ha sido pasado y restaurado por Joaquín Ojeda (1971) y Fernández y Enríquez (1993-1994), se inspira en la decoración del terno completo de la Parroquia de San Lorenzo de Sevilla.

Salida Procesional: Martes Santo.

 

Fotografía del Nazareno de Ricardo Calvo León
Fotografía a color de la Virgen de Roberto Villarrica

 

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