PRIMITIVA ARCHICOFRADÍA, PONTIFICIA Y REAL HERMANDAD DE NAZARENOS
DE LA SAGRADA ENTRADA EN JERUSALÉN, SANTÍSIMO CRISTO DEL AMOR,
NUESTRA SEÑORA DEL SOCORRO Y SANTIAGO APÓSTOL
Templo: Iglesia de la Anunciación.
Fundación: 1618 (Año de fusión de las Cofradías de La Entrada en Jerusalén y El Amor).
Pasos: Tres.
CRISTO DE LA SAGRADA ENTRADA EN JERUSALÉN
Autor: Taller de Pedro Roldán.
Cronología: Hacia 1700.
Material: Madera policromada.
Medidas: 143 cm.
Pasaje Evangélico: "No temas, hija de Sión, he aquí que viene tu rey montado sobre un pollino de asna." (Jn 12, 14-15).
Restauraciones: Francisco Buiza Fernández (1968). José Rodríguez Rivero-Carrera (1990).
Análisis Artístico: Representa la Entrada Mesiánica de Jesús en Jerusalén a lomos de un asno. Cristo mantiene la cabeza en posición frontal y dirige la mirada hacia el frente. A pesar de ser un Varón triunfante, su rostro denota cierta melancolia ante la inminencia del sacrificio. Los ojos son de cristal, con las pestañas postizas en los párpados superiores y trazadas con pincel en la parte inferior. Las cejas, rectas y algo levantadas, han sido finamente pintadas. El perfil es semítico y la boca, cerrada, presenta unos labios carnosos y rojizos. Cabello y barba, partidos a dos aguas, han sido modelados mediante suaves bucles, ligeramente más enfatizados en la barba, quedando los lóbulos de las orejas al descubierto. La mano izquierda sujeta las riendas del asno, mientras la derecha se muestra en actitud bendecir al pueblo que lo aclama. La imagen presenta totalmente tallados cabeza, manos y pies, siendo el resto un maniquí desbastado en posición sedente. Los pies se calzan con sandalias hebreas. El conjunto es de apariencia solemne, no exento de un halo de dulzura.
Preseas: Potencias en plata dorada, de autor anónimo (siglo XVIII).
Figuras Secundarias: Los apóstoles Pedro y Santiago son tallas de la misma fecha y autoría que el Cristo; San Juan, que procesionó dos años junto a la Virgen en su paso de palio, es obra de Castillo Lastrucci (1935); Zaqueo subido a una palmera, es anónimo realizado entre 1763 y 1771, según investigaciones del historiador Martínez Velasco; cinco hebreos, tres niños y dos adultos, que aclaman a Jesús y extienden mantos a su paso, son obras de Juan Abascal Fuentes (1976-1978), quien además modificó la disposición del misterio. Salvo Zaqueo, las demás tallas son de vestir. El asno sobre el que monta Jesús y el pollino fueron tallados por José Márquez Fernández.
CRISTO DEL AMOR
Autor: Juan de Mesa y Velasco.
Cronología: 1620.
Precio: 1.000 reales, incluyendo la primitiva imagen de la Virgen del Socorro.
Material: Madera de cedro policromada.
Medidas: 181 cm.
Pasaje Evangélico: "E inclinando la cabeza entregó su espíritu." (Jn 19, 28-30).
Restauraciones: Anónimo (1900), quien repuso un dedo de la mano izquierda y limpió la policromía. Eduardo Muñoz (1930). Francisco Buiza (1968), quien afianzó los ensambles de la talla. José Rodríguez Rivero-Carrera (1982).
Análisis Artístico: Magistral representación de Cristo muerto en la cruz. El Varón aparece clavado en un madero arbóreo y cilíndrico, tallado por Fernando Murciano Abad (1998). El titulus crucis aparece redactado en tres idiomas, latín, griego y arameo, a modo de una banda larga y apergaminada. Se fija a la cruz por tres clavos. La corona de espinas, muy gruesa y trenzada, ha sido esculpida en el mismo bloque craneal. El paño de pureza, inspirado en el modelo del Cristo de la Clemencia de Montañés, es un lienzo ceñido con varias vueltas a la cintura, anudándose en ambas caderas y formando dos lazos. El Redentor ha entregado su espíritu al padre e inclina la voluminosa testa hacia la derecha. En su piadoso rostro se mantiene el gesto de dolor físico y moral. El entrecejo se frunce en forma de uve y la boca, entreabierta, permite ver la dentadura tallada. Los ojos han sido pincelados sobre la talla, y los párpados, semicerrados, dejan entrever el signo tanatológico de la mirada perdida. Los rasgos son afilados y el perfil, hebráico. La abundante cabellera, partida a dos aguas, ha sido trabajada con gran esmero y forma sendas guedejas que caen sobre la espalda, el cuello y el hombro derecho. La barba bífida, larga como el cabello, presenta similar tratamiento. Los brazos aparecen colgados del travesaño y las manos, con las palmas extendidas y los dedos semiflexionados. La anatomía es atlética y muestra un especial virtuosismo del autor a la hora de describir músculos, tendones y venas. El pie derecho se monta sobre el izquierdo. La policromía es aceitunada y las señales de la pasión y de la muerte se concentran en las sangrantes heridas que presenta en manos, frente, hombros, pecho y rodillas. También muestra algunas contusiones sueltas en las piernas y en el torso.
Preseas: Potencias en oro de ley, cinceladas por los Hermanos Delgado (1991).
Figuras Secundarias: A los pies de la trasera de la cruz, aparece la figura alegórica de un pelícano abriéndose el pecho con el pico para alimentar a sus crías. Es obra de Francisco Antonio Gijón (1694) y simboliza el sacrificio de Cristo con su sangre para la salvación de los hombres.
VIRGEN
DEL SOCORRO
Autor: Atribuida a Juan de Mesa y Velasco.
Cronología: Hacia 1618-1620.
Material: Madera de cedro policromada.
Medidas: 170 cm.
Restauraciones: La actual imagen es fruto de la remodelación practicada en el año 1967 por el carmonense Francisco Buiza Fernández sobre la imagen original, probablemente la contratada con Juan de Mesa (1618-1620). Dicha talla había sido reformada antes por Gabriel de Astorga (siglo XIX), Eduardo Muñoz (1931) y Antonio Castillo Lastrucci (1934).
Análisis Artístico: La Virgen, serena y lejana, como ausente en su dolor, inclina la cabeza hacia la derecha y dirige la mirada al suelo. Posee ojos vitreos, pestañas superiores de pelo natural y peluca postiza, aditamentos propios de la imaginería barroca para acentúar el naturalismo. El bello rostro muestra el entrecejo levemente fruncido en señal de dolor, cejas rectas y pinceladas, afilada nariz y boca entreabierta, presentando la dentadura tallada. El iris es de color castaño y las pestañas inferiores han sido finamente pintadas. El mentón es prominente y los músculos del cuello han sido ligeramente esculpidos para reflejar la tensión por efecto del llanto. Lleva cinco lágrimas de cristal, simbolizando las Cinco Angustias de María, dos en la mejilla derecha y tres en la izquierda. Las manos aparecen extendidas, portando un pañuelo la derecha. Al ser una talla de bastidor para ir vestida con ricas telas, posee un candelero formado por diez listones que parten de la cadera.
Preseas: Corona en plata dorada, cincelada por Cayetano González Gómez (1940). Corona en plata dorada, de autor anónimo (siglo XVIII). Puñal en oro de ley, de los Hermanos Delgado (1992).
Paso de La Entrada en Jerusalén: De estilo neobarroco, fue tallado por Francisco Posadas (1945) y dorado por Luis Sánchez Jiménez (1970). La imagen de Jesús posee dos juegos de túnica y mantolín bordados en oro, uno de ellos por
Juan Manuel Rodríguez Ojeda (1904) y el otro por el taller de Fernández y Enríquez (1990), autores de las prendas de los apóstoles (1990).
Paso del Cristo del Amor: Joya del estilo barroco, fue realizado por Francisco Antonio Ruiz Gijón en el año 1694. Ha sido ampliado por Carrera Baena (1941). Los respiraderos son también de fecha posterior. Lleva ángeles mancebos del propio Ruiz Gijón y cartelas de Carlos Valle Hernández (1998). Se alumbra con candelabros de guardabrisas.
Paso de Palio: De estilo neobarroco con perfiles neorrenacentistas, posee excelentes bordados en el palio de malla de oro (1964) y en el manto de terciopelo rojo (1953-1957) realizados por Concepción Fernández del Toro, autora de la saya (1958) y de la toca de sobremanto (1957). La Gloria del techo representa a la Virgen de los Reyes y fue bordada por Fernández del Toro (1964), con carnes de marfil labradas por el imaginero granadino Rafael Barbero Medina. Los respiraderos conjugan la labor en plata con el bordado sobre malla de oro, y fueron realizados por Villarreal y las Hermanas Martín Cruz (1974-1976). La peana (1992) y los varales en plata de ley son de Villarreal (1990); la candelería, de Manuel de los Ríos (1981), y las jarras, de Cayetano González (1931). Los candelabros de cola fueron cincelados por Manuel Seco Velasco (1943), autor del llamador y de la miniatura en plata de ley que figura en el frontal, representativa de la Asunción de la Virgen (1950).
Costaleros: 42 (Borriquita), 36 (Amor) y 36 (Palio).
Flores: Claveles rosas (Borriquita), claveles rojos sangre (Amor) y flores blancas (Palio).
Curiosidades: El misterio de La Entrada en Jerusalén formó parte de la Procesión Magna de la Pasión del Señor del año 2004. La cofradía monta un original Belén cada Navidad usando varias de las figuras de ciudadanos hebreos que aparecen en el paso de la popular Borriquita. También Zaqueo está presente, transformado en angelito anunciador de la Buena Nueva. San José está representado por el San Pedro del paso, mientras que a María la representa una de las mujeres hebreas del misterio.
Salida Procesional: Domingo de Ramos. Es la única cofradía de la Semana Santa de Sevilla que realiza su estación de penitencia dividida en dos cortejos, abriendo y cerrando la jornada.
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