ANTIGUA COFRADÍA DEL SANTÍSIMO CRISTO DEL PERDÓN
Y NUESTRA SEÑORA DE LOS DOLORES
Templo: Parroquia de San Carlos y Santo Domingo de Guzmán.
Fundación: 1746, reorganizada en 1982.
Pasos: Dos.
CRISTO DEL PERDÓN
Autor: Suso de Marcos
Cronología: 1985.
Material: Madera policromada.
Pasaje Evangélico: "Al mismo tiempo fueron crucificados con él dos ladrones, uno a la derecha y otro a la izquierda" (Mt 27, 38).
Análisis Artístico: Cristo, vivo, es representado en el momento de pronunciar la Segunda Palabra al Buen Ladrón: "Te aseguro que hoy estarás conmigo en el paraíso". De ahí que tenga la cabeza erguida y vuelta hacia el lado derecho, mirando a San Dimas en actitud de diálogo amoroso. La escultura cristífera, de moderna y robusta ejecución, siguiendo los dictados del neobarroco, se halla fijada por tres clavos a la cruz, montado el pie izquierdo sobre el derecho. El rostro se presenta pleno de serenidad y afecto, con los ojos abiertos y los labios en conversación. Carece de potencias y corona de espinas. Cabellera y barba caen en guedejas movidas y ondulantes. La nariz es aguileña. Los ojos y las pestañas han sido pincelados en la madera. La boca, entreabierta, deja ver la dentadura tallada. El giro de la cabeza hace que se remarquen los musculos del cuello y la zona escapular. Los brazos se despliegan horizontales al madero, de sección cilíndrica y arbórea, con las manos abiertas y taladradas por las palmas. El paño de pureza, cordífero, se resuelve con complicadas vueltas que dejan al descubierto los costados del Varón. La policromía es tostada y de cálidas tonalidades.
Figuras Secundarias: La Virgen de la Encarnación, San Juan (1986) y Los Ladrones (1999). A excepción de la Dolorosa, todas fueron labradas por Suso de Marcos.
VIRGEN DE LA ENCARNACIÓN
Autor: Anónimo malagueño.
Cronología: Segunda mitad del siglo XVIII.
Material: Madera policromada. Imagen de candelero para vestir.
Restauraciones: Suso de Marcos y Antonio Leiva (1985), quienes hicieron nuevas manos y candelero, y le aplicaron nueva policromía. Francisco Naranjo Beltrán (2002), quien retiró la cabellera de estopa, implantada en fecha posterior, descubriendo las primitivas orejas talladas; eliminó repintes; reintegró lágunas pictóricas, colocó nuevas pestañas y lágrimas de cristal, y aplicó una capa de protección general a la obra.
Análisis Artístico: Magnífica talla del entorno malagueño del Setecientos que representa a la Virgen, desolada, al pie de la cruz. La Dolorosa inclina ligeramente la cabeza y mantiene la mirada baja, transida y absorta en lo más íntimo de su aflicción. Los ojos, de cascarilla, se hallan entornados, con los párpados hinchados y semicerrados a causa del llanto. Las pestañas han sido pinceladas en la madera. Lleva cinco lágrimas de cristal, tres en la mejilla izquierda y dos en la derecha. La nariz es recta y estrecha. La boca, entreabierta, permite ver los dientes superiores tallados. El cuello aparece erguido y levemente anatomizado en su parte inferior. Las manos aparecen extendidas, portando un pañuelo en la derecha y un rosario en la izquierda. La policromía es ebúrnea, con los pómulos y las cuencas orbitales enrojecidas por la angustia. El candelero, pintado en tonos azulados, posee la base ovalada.
Preseas: Corona de plata dorada.
VIRGEN DE LOS DOLORES
Autor: Pedro Asensio de la Cerda.
Cronología: 1740-46.
Material: Madera policromada. Imagen de candelero para vestir.
Restauraciones: Barbara Hasbach Lugo (1991).
Análisis Artístico: Al igual que la Virgen de la Encarnación, se trata de un exquisita Dolorosa malagueña, obra de un artista de origen murciano que pertenece al círculo de escultores tardíos de Pedro de Mena que trabajaron en Málaga capital y localidades como Estepona durante la segunda mitad del siglo XVIII. Presenta el cariz intimista, las nacaradas carnaciones y los afligidos rasgos del llamado dolor ausente que caracterizó a la escuela. Afortunadamente, en este caso se han conservado las originales manos entrelazadas, en actitud orante. La sentida imagen inclina levemente la cabeza hacia la derecha y dirige la mirada al suelo. Los acuosos ojos son de cascarilla y las pestañas, postizas las superiores y policromadas las inferiores. Actualmente, no lleva lágrimas. La boca, entreabierta, muestra claramente los dientes superiores tallados. El carnoso cuello ha quedado sin anatomizar, extendiéndose la zona labrada a la región supraclavicular. El modelado en general es blando y delicado, con una policromía marfileña que resalta la palidez de la Virgen.
Preseas: Majestuosa corona de plata dorada, topacios, jades, amatistas y esmaltes, cincelada en Orfebrería Triana.
Hombres de Trono: 140 (Misterio).
Flores: Claveles rojos, azucenas y cardos (Misterio).
Observaciones: Es conocida popularmente como la Cofradía de los Dolores del Puente. La Virgen de los Dolores ha sido la última Dolorosa malagueña en ser Coronada Canónicamente, estrenando para ello un espléndido juego de corona, manto con bordados en oro y trono de inspiración antequerana. La autoría de esta imagen se dió a conocer públicamente en febrero de 2006, gracias a la labor investigadora de Juan Antonio Sánchez López.
Salida Procesional: Lunes Santo.
Fotografías cedidas por Alejandro Cerezo
www.lahornacina.com