VENERABLE Y ANTIGUA ARCHICOFRADÍA SACRAMENTAL DE LA SANTA CARIDAD
DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO Y COFRADÍA DE NAZARENOS DEL SANTÍSIMO CRISTO
DE LA AGONÍA,  MARÍA SANTÍSIMA DE LAS PENAS Y SANTO DOMINGO DE LA CALZADA


 

Templo: Iglesia de San Julián.

Fundación: 1935.

Pasos: Dos.

 

CRISTO DE LA AGONÍA

Autor: Francisco Buiza Fernández.

Cronología: 1971.

Material: Madera policromada.

Pasaje Evangélico: "Dios mío, Dios mío, por qué me has abandonado" (Mt 27, 46).

Precedentes Procesionales: Imagen de José Gabriel Martín Simón (1938). Imagen de Pedro Pérez Hidalgo (1948). Imagen del escultor granadino Rafael Barbero Medina (1970-71) que actualmente es titular de la Cofradía de la Encarnación del municipio onubense de Moguer.

Análisis Artístico: Tras una primera etapa muy influenciada por los cánones del maestro Sebastián Santos, el escultor carmonense desplegó un personal estilo basado en la exacerbación de las fórmulas escultóricas del neobarroco sevillano. Con obras como el Crucificado de la Agonía, libremente influenciada por el mesino Cristo de la Conversión del Buen Ladrón, Buiza llevó hasta extremos difícilmente superables el dramatismo de sus obras pasionistas, un dramatismo tan angustioso como excesivo. La imagen malagueña pende de un arbóreo madero, gira la cabeza a la derecha y eleva la mirada hacia el cielo, en conmovedor diálogo con el Padre. No cabe duda que la mayor virtud del artista fue la de aportar, además de un excepcional conocimiento de la técnica estatuaria, un dominio absoluto a la hora de armonizar la apolínea belleza de la figura con la desgarrada tensión emocional que refleja. El estremecedor semblante, muy dolorido, muestra las cuencas orbitales hundidas, los ojos tallados y pintados en la madera, los párpados hinchados, la nariz de tipo hebraico y los labios jadeantes, dejando ver la lengua proyectada hacia adelante y la dentadura tallada. La corona de espinas ha sido esculpida en el voluminoso bloque craneal, y el cabello y la barba, partidos a dos aguas, han sido modelados mediante abultadas y ondeantes guedejas. Los brazos, con detallado estudio de músculos y venas, intentan alinearse con el travesaño al tiempo que el tórax se inclina ligeramente hacia adelante, en actitud de tomar fuerzas para pronunciar las palabras en la cruz. Las manos aparecen entreabiertas y las piernas se juntan, superponiéndose el pie derecho sobre el izquierdo, al hallarse sujeto al leño por tres clavos. El sudario es un paño anudado en la cadera derecha, dejando parcialmente descubierto el costado. Las señales del martirio sobre las aceitunadas carnes son abundantes y llamativas, con grandes hematomas y heridas sangrantes.

Preseas: Potencias de oro de ley.

 

VIRGEN DE LAS PENAS

Autor: Antonio Eslava Rubio.

Cronología: 1964.

Material: Madera policromada. Imagen de candelero para vestir.

Precedentes Procesionales: Imagen anónima del siglo XVIII que se conserva en las dependencias de la cofradía.

Restauraciones: En 1989, el imaginero sevillano Francisco Berlanga de Ávila la encarnó de nuevo.

Análisis Artístico: La imagen, tratada con gran delicadeza emocional, inclina la cabeza hacia la derecha y dirige la mirada al mismo lado. Aparece fatigada por el llanto, con los párpados abultados y enrojecidos, la mirada perdida y los labios entreabiertos, en señal de emitir un lamento de dolor. El semblante de María, dotado de cierta madurez, expresa su aflicción a través del fruncido entrecejo, la elevación de las cejas y los crispados músculos del cuello. Como elementos postizos, propios del naturalismo barroco, posee ojos de pasta vítrea, pestañas postizas en los párpados superiores y seis lágrimas de cristal que surcan su rostro, tres por cada mejilla. El perfil es clásico y las espléndidas manos, de dedos torneados y uñas rectangulares, se hallan entreabiertas, portando un rosario la izquierda y un manípulo la derecha. Las carnaciones son cálidas y suaves. Como la mayoría de las Dolorosas de vestir, posee un candelero interno de sección cónica y base ovalada.

Preseas: Corona de oro de ley, cincelada por Valera (2004) según un diseño de Fernando Prini. 

 

Trono de la Virgen: Magnífica obra del taller sevillano de Orfebrería Villarreal (1964), labrado en metal plateado y dorado. El palio es también un excelente trabajo del Taller de Fernández y Enríquez (1998), de Brenes (Sevilla), bordado en hilo de oro y sedas de colores sobre terciopelo verde. Saya bordada en hilo de oro sobre terciopelo burdeos por Salvador Aguilar (2007). Estilo neobarroco.

Flores: Claveles rojos, calas, jacintos, lirios morados y orquídeas (Cristo) y claveles blancos (Virgen).

Hombres de Trono: 120 (Cristo) y 125 (Virgen).

Observaciones: Para el año 2008, la cofradía hara estación de penitencia desde su nuevo Oratorio y Casa de Hermandad de la Calle Pozos Dulces. La Virgen procesiona con un singular manto confeccionado con flores frescas.

Día de Salida: Martes Santo.

 

Fotografías cedidas por Alejandro Cerezo

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