MUY ANTIGUA, VENERABLE Y PONTIFICIA ARCHICOFRADÍA
SACRAMENTAL
DE NAZARENOS DEL SANTÍSIMO CRISTO DE LA REDENCIÓN
Y NUESTRA SEÑORA DE LOS DOLORES
Templo: Parroquia de San Juan Bautista.
Fundación: 1688.
Tronos: Dos.
CRISTO
DE LA REDENCIÓN
Autor: Juan Manuel Miñarro López.
Cronología: 1987.
Material: Madera de cedro policromada.
Pasaje Evangélico: "Se alían los reyes de la tierra, y los príncipes conspiran contra el Señor y contra su Mesías. Herodes y Pilato, los judíos y los gentiles se confabularon, de suerte que ellos han cumplido todo lo que en tu poder y tu sabiduría habías predestinado" (Hch 2, 14-36).
Análisis Artístico: El Crucificado aparece muerto en el madero, de tipo cilíndrico y arbóreo. Inclina profundamente la noble testa hacia el lado derecho, de forma que resulta parcialmente velada la visión frontal del semblante en la lejanía. Carece de potencias y corona de espinas, resolviéndose la cabellera a base de sinuosas guedejas que se derraman sobre el hombro derecho y dejan al descubierto ambos pabellones auditivos. El noble rostro, pleno de belleza varonil, se presenta sosegado, apenas dolorido por un suave fruncimiento de cejas. Los ojos quedan semicerrados y los carnosos labios entreabiertos, dejando ver al aproximarse la lengua y la dentadura talladas. La nariz es de tipo semítico, los pómulos se muestran muy salientes y la barba, al igual que el bigote, se halla partida al centro y modelada mediante menudos rizos. Los musculosos brazos se extienden alineados con el brazo horizontal de la cruz, con los dedos de las manos contraídos por la rotura de tendones que provoca haber sido taladradas por las palmas. El torso marca las costillas y los músculos del abdomen, la cintura se estrecha y la cadera izquierda queda al descubierto por la disposición del perizoma, ceñido con una soga y anudado en ambos costados. Se halla clavado al leño por tres clavos, montado el pie derecho sobre el izquierdo, con las piernas unidas por sus rodillas. La composición, triangular y rica en efectos sanguíneos sobre la tostada policromía, se inspira en el Lienzo de Turín y refleja ejemplarmente la serenidad alcanzada por el Varón tras la consumación del sacrificio por la redención cristiana.
VIRGEN DE LOS DOLORES
Autor: Antonio Asensio de la Cerda.
Cronología: Hacia 1760-75.
Material: Madera policromada. Imagen de candelero para vestir.
Precedentes Procesionales: Virgen de los Dolores, antaño llamada Virgen del Triunfo y antigua titular de la Cofradía de la Soledad de San Pablo; se hallaba erróneamente atribuida a Pedro de Mena y fue destruida en 1931. Virgen de los Dolores, talla documentada por vez primera en 1732, retocada por José Navas-Parejo en 1931 y perdida en los disturbios de 1936.
Restauraciones: En fecha indeterminada, se le colocó una cabellera de estopa que fue eliminada en 1981. Suso de Marcos (1985), quien sustituyó las primitivas manos entrecruzadas por otras extendidas, al gusto sevillano. Juan Manuel Miñarro (1991), quien reparó la policromía, eliminó repintes, repolicromó las manos, reforzó el candelero y estableció un nuevo sistema de articulaciones en brazos y antebrazos.
Análisis Artístico: Catalogada recientemente por el historiador malacitano Juan Antonio Sánchez López, se trata de una sentida Dolorosa del tipo ausente e introspectivo, propia del estilo de la saga de escultores murcianos afincados en la capital malagueña. La Virgen inclina la cabeza hacia la izquierda y dirige la mirada al mismo lado. Al igual que otras piezas del mismo obrador, como la Virgen del Amor Doloroso o la granadina Dolorosa de los Reyes, hablamos de una imagen de busto que se hallaba encerrada en una urna o fanal acristalado, concebida para la devoción particular de un domicilio o de la intimidad conventual y a la que, en el año 1941, se le añadió un candelero para poder efectuar estación de penitencia. El aniñado semblante muestra las cejas levemente fruncidas y pinceladas en la madera, ojos vítreos, párpados vencidos por la angustia, larga nariz, pómulos encendidos, agudo mentón y finos labios entreabiertos, dejando ver los dientes superiores tallados. Como postizos lleva también pestañas de pelo natural en los párpados superiores y cinco lágrimas de cristal, tres en la mejilla derecha y dos en la izquierda. El cuello es generoso y las manos, de dedos suavemente recogidos, portan un pañuelo la derecha y el santo rosario la izquierda. Las carnaciones son marfileñas, aplicadas mediante la técnica del pulimento mate. Posee un candelero interno de base ovalada y formas cónicas.
Preseas: Corona de plata dorada, cincelada por Carrera Díaz (1988).
Hombres de Trono: 80 (Cristo) y 120 (Virgen).
Flores: Lirios morados (Cristo) y claveles blancos (Virgen).
Observaciones: La cofradía hace estación de penitencia con música de capilla. Como es habitual en las tallas de Miñarro, el Crucificado posee curiosos detalles en su fisonomía, caso de la espina enredada en los cabellos o el uso del cristal en la recreación del agua que mana de su costado.
Día de Salida: Viernes Santo.

Fotografías de Alejandro Cerezo
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