ILUSTRE HERMANDAD DEL SANTÍSIMO SACRAMENTO Y
COFRADÍA DE
NAZARENOS DE JESÚS DEL PERDÓN, CRISTO DEL AMOR EN SU PRENDIMIENTO,
MARÍA SANTÍSIMA DE LA ESPERANZA, SAN PEDRO Y SAN JUAN APÓSTOLES
Con información de
Francisco José Carrillo Garrido y
María del Carmen Bermejo Cuesta para Cofradía
del Perdón
Templo: Parroquia de Cristo Rey.
Fundación: 1952.
Pasos: Tres.
JESÚS DEL PERDÓN
Autor: Francisco Palma Burgos.
Cronología: 1955.
Material: Madera de pino de Flandes policromada.
Altura: 168 cm.
Pasaje Evangélico: "¿Queréis, pues, que os suelte al rey de los judíos?". Entonces vociferaron de nuevo: "No a ése, sino a Barrabás". Era Barrabás un bandido. En vista de esto Pilato tomó a Jesús y ordenó le azotaran" (Jn 18, 39-40 - 19, 1)
Análisis Artístico: Palma Burgos se caracteriza por realizar un perfecto estudio de la anatomía sin crear grandes dosis de dramatismo y dolor, aunque eso sí, revisado, no por un crudo realismo, sino por una gran dosis de idealización, a la vez que manifiesta el estado tranquilo y de perdón del alma de Cristo, sintetizado en esta escultura, en todo su rostro donde el escultor centra la fuerza de esta imagen. Un semblante sereno sin ningún signo de excesivo dramatismo, sino que destaca la resignación de Jesús ante el dolor. El estudio anatómico es perfecto, creando el movimiento a partir de la torsión del tronco con respecto a las extremidades, además de la flexión de las piernas, fruto del tormento recibido que deja entrever el cansancio por el dolor padecido, presentando una de sus piernas ligeramente más adelantada sobre la otra, además de la posición de las manos, unidas con la cuerda y desplazadas sobre el lado izquierdo de su figura. Su cuerpo se encuentra semidesnudo con un gran sudario sujeto por la misma cuerda que le anuda las manos, en el que se dejan ver restos de la sangre derramada en el tormento de la flagelación, realizado con un gran volumen de pequeños pliegues que potencian esa idea de movimiento. Su pelo le cae recogido en mechones sobre la espalda y los hombros, con la raya en medio destaca un gran mechón que se corta en el aire a la altura de sus mejillas, trabajando de la misma manera su barba en pequeños mechones, con unas características a la hora de afrontar esta textura muy particular de este artista. El naturalismo de la obra se acentúa con la policromía de la imagen, en la que se aprecia una tez muy oscura, aunque no es la tonalidad original, acercándose a unos tonos mas bien trigueños, apreciándose las magulladuras y cardenales pero no de una forma muy exagerada, lo mismo que en el rostro en el que aparecen unos hilillos de sangre que le caen de forma muy natural y que inciden en ese dramatismo acrisolado del momento. La columna, labrada por Juan Abascal Fuentes (1968), es de tipología baja, fuste estriado y capitel de orden corintio.
Preseas: Potencias de plata dorada.
CRISTO DEL AMOR EN SU PRENDIMIENTO
Autor: José Antonio Navarro Arteaga.
Cronología: 1992.
Material: Madera de cedro real policromada.
Altura: 187 cm.
Pasaje Evangélico: “Estaba aun hablando, cuando se presentó un pelotón, y al frente de él uno de los doce, el que se llamaba Judas. Se acercó éste a Jesús y le besó. Más Jesús le dijo: “Judas, ¿con un beso entregas al Hijo del hombre?”. Viendo los que con él estaban lo que iba a suceder, dijeron: “Señor: ¿embestimos con la espada?”. Y uno de ellos hirió al siervo del sumo sacerdote y le cortó la oreja derecha” (Lc 22, 47-50).
Precedentes Procesionales: Grupo escultórico en talla completa de Juan Abascal Fuentes (1969). Actualmente, se encuentra en la sacristía del templo.
Análisis Artístico: Presenta a Jesús en el momento en el que se levanta de orar, tras haber oído la tropelía, y ante la presencia del Apóstol traidor que lo reclama con una llamada de atención, señalándolo con un beso. Con un rostro pálido por el trance de la oración al Padre. En una postura dinámica abierta, en un movimiento en acto, con una ligera flexión en las piernas, que se encuentran separadas y orientadas de forma perpendicular. La inestabilidad de la figura viene por estar apoyado en dos planos diferentes, el pie izquierdo se apoya en una pequeña elevación del suelo, flexionando por tanto la rodilla. De complexión fuerte y creíble, nos muestra el desarrollo del cuerpo humano en toda su plenitud, con un estudio pormenorizado de todos los elementos, tanto externos como incluso los internos. Por su tez resbala sudor mezclado con sangre, con los ojos cristalizados en lágrimas y los labios mojados por la agonía del momento, produciendo juegos efectistas al iluminarse con la luz de las velas; un recurso con el que el escultor se vale para causar en el fiel sentimientos compasivos, así como para producir un realismo más veraz. En el trabajo del pelo quedan los mechones reducidos al mínimo y ahuecados al máximo, presentando oquedades en el que se puede ver un exagerado juego claroscurista. La policromía muestra un trabajo de gran virtuosismo.
Preseas: Potencias de plata.
Figuras Secundarias: Judas Iscariote, los apóstoles Juan, Pedro y Santiago, y un soldado romano. Todo el grupo escultórico, de vestir, ha sido esculpido en madera de cedro real policromada por Navarro Arteaga.
VIRGEN DE LA ESPERANZA
Autor: Antonio Eslava Rubio.
Cronología: 1952.
Material: Madera de pino policromada. Imagen de candelero para vestir.
Restauraciones: Luis Álvarez Duarte (2007).
Análisis Artístico: Dolorosa bajo palio. En la valoración de la obra podemos decir, comenzando por la policromía, y como corresponde al estilo de este escultor, que se aleja de los tonos morenos tostados de la imagen hispalense para hacerse en tonos marfileños, sosegados por los colores sonrosados de los frescores, con los cuales el escultor matiza las mejillas y los párpados de los que surgen cinco lágrimas de cristal. También se aparta del original en la talla minuciosa de los músculos y tendones del cuello, que acompaña a los movimientos nerviosos del llanto, en el momento de las inspiraciones nerviosas incontroladas; éstas hacen que los tendones se estiren y afloren, surgiendo de igual modo la oquedad del arranque del cuello, de forma perpendicular con la clavícula. Esta forma de tallar escrupulosamente se inserta en las características del neobarroco a la que la obra de Jaén pertenece. En esta también aparece el típico hoyuelo que Juan de Astorga popularizará de forma generalizada a partir del XIX, así como la presencia de postizos, pues las pestañas son naturales como sucede casi de forma generalizada. El corte de la cara en este caso se hace redondeado y aniñado, y la boca aparece con un gesto encogido por la tensión del llanto; así el labio superior se arquea de forma prominente diferenciándose de su modelo, que se hace de una forma más suave. En lo que ese refiere a la nariz, ésta se hace mas apuntada en el caso jiennense, provocado también por una apertura generosa de los orificios de la misma a consecuencia de la agitación del llanto. Los ojos son un poco mas sosegados, también en este caso.
Preseas: Corona en plata dorada.
Flores: Claveles rojos (Perdón), rosas rojas (Prendimiento) y claveles, rosas y gladiolos blancos (Palio).
Día de Salida: Miércoles Santo.

Fotografía del Cristo
del Perdón de Sócrates Aguilar García
Fotografía de la Virgen de Cofradiero Jiennense
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