REAL E ILUSTRE HERMANDAD DE NUESTRA SEÑORA DE LAS ANGUSTIAS,
 SANTO ENTIERRO DE CRISTO Y SOLEDAD DE MARÍA


 

Templo: Ermita de Nuestra Señora de la Soledad.

Fundación: Hacia 1550.

Pasos: Tres.

 

VIRGEN DE LAS ANGUSTIAS

Autor: Antonio León Ortega.

Cronología: 1958.

Material: La mascarilla es de ciprés, el resto en madera de pino de Flandes policromada.

Medidas: 155 cm.

Titular de la Imagen: Cofradía del Santo Entierro.

Precedentes Procesionales: Virgen de las Angustias, obra de Francisco de la Gándara (1605), destruida en el año 1936.

Restauraciones: Jesús Mendoza (1997).

Análisis Artístico: Interesante grupo escultórico de talla completa y aires levantinos que representa a la Virgen sentada a los pies de la cruz, con el cuerpo inerte del Hijo entre sus rodillas. La composición recuerda el grupo de La Piedad que se venera en la Capilla Mayor de la Catedral de París. María ladea la cabeza hacia la derecha y eleva la mirada hacia el lado izquierdo, en desconsolado gesto. La mascarilla de la imagen, al igual que el cuerpo del Cristo Yacente y la Cruz de Guía de la cofradía, pertenecen al mismo tronco de ciprés. El maduro rostro de la Dolorosa muestra los ojos de cristal, pestañas pintadas en la madera, recta nariz, mentón prominente y boca entreabierta en actitud de súplica, permitiendo ver en su interior los dientes superiores tallados. No lleva lágrimas. Las manos se muestran extendidas y los brazos, abiertos en señal de emitir un desgarrado lamento al Padre. Aparece cubierta con toca blanca, túnica roja y manto de color azul, enriquecidos con motivos dorados.
La figura de Cristo aparece desplomada sobre el regazo materno, con la cabeza reposando en la rodilla izquierda de María. Posee una larga cabellera lisa y pegada al cráneo que baja sobre el hombro derecho y flanquea el alargado rostro del Varón. El demacrado semblante presenta la frente surcada por hilos de sangre que brotan de las heridas producidas por la corona de espinas, de la cual carece. Tiene los ojos cerrados, cejas ligeramente fruncidas conservando el rictus de dolor, mejillas lívidas, nariz recta y boca entreabierta por la que asoman los dientes. La barba es bífida y corta. El cuello muestra remarcados los tendones laterales y el hundimiento en la zona central por lo forzado de la postura. El tórax es enjuto y el abdomen se halla hundido, resaltándose las costillas. El brazo derecho reposa sobre el muslo, mientras que las piernas, flexionadas por la postura adoptada en el madero, aparecen superpuestas y caídas hacia el lado derecho. Las manos están entreabiertas. El sudario, escueto, se dispone a modo de sencilla banda horizontal que cubre la desnudez de Jesús. Las carnaciones son más aceitunadas que las de la Virgen, concentrándose los efectos sanguíneos en la frente, costado derecho y en las heridas de los clavos. 

Preseas: Diadema de metal dordado, de José Zabala Osuna (1959-1960).

 

CRISTO YACENTE

Autor: La cabeza es de autor anónimo. El cuerpo fue labrado por Antonio León Ortega.

Cronología: Siglo XVIII/1943.

Material: Cabeza tallada en madera de pino de Flandes, el cuerpo en madera de ciprés policromada.

Medidas: 177 cm.

Titular de la Imagen: Cofradía del Santo Entierro.

Pasaje Evangélico:"Y José, tomando el cuerpo, lo amortajó con un sudario limpio y lo puso en su [propio] sepulcro nuevo, que había excavado en la peña" (Mt 27, 59-60).

Análisis Artístico: La primitiva imagen era un Crucificado de pelo natural y brazos articulados con el que se practicaba la desaparecida Ceremonia del Descendimiento y posterior Traslado al Sepulcro con fines procesionales. Destrozada la talla en los disturbios de 1936, su cabeza consiguió salvarse y fue adaptada a un nuevo cuerpo por Antonio León Ortega, quien también aplicó nueva policromía. El resultado es una talla sobria de miembros enjutos y alargados, en la línea del imaginero ayamontino. La cabeza, carente de potencias y corona de espinas, aparece reclinada sobre un almohadón de tejido natural y ladeada hacia la derecha. La cabellera se muestra peinada al centro y abocetada por haber sido concebida para llevar una peluca superpuesta. El semblante, aún muy dolorido, posee los ojos cerrados, pestañas pintadas en la madera, ceño fruncido, párpados abultados, nariz afilada y barba bífida y corta. Los efectos de la violenta muerte se observan en la desencajada boca, las livideces del rostro y la rigidez cadavérica de las piernas y los dedos de las manos. Los brazos aparecen alineados con el exámine cuerpo, cuyo torso resalta las costillas y presenta el vientre hundido. El sudario se ciñe en la cintura a modo de calzón. Las pálidas carnaciones se ven salpicadas por finos regueros de sangre que parten de la frente, las comisuras de los labios, la llaga del costado, las contusas rodillas y las heridas de manos y pies provocadas por los clavos.

 

VIRGEN DE LA SOLEDAD

Autor: Antonio León Ortega.

Cronología: 1944.

Material: Madera de ciprés policromada.

Medidas: 171 cm.

Titular de la Imagen: Cofradía del Santo Entierro.

Precedentes Procesionales: Virgen de la Soledad, obra anónima, posiblemente de finales del siglo XVI con reformas posteriores, que pereció en los sucesos de 1936.

Restauraciones: Luis Álvarez Duarte (1970), quien retalló la mascarilla de la Dolorosa, modificando notablemente sus rasgos, añadió los actuales aditamentos postizos (ojos vítreos, pestañas de pelo natural y lágrimas de cristal), y aplicó nueva policromía.

Análisis Artístico: La Virgen inclina la cabeza hacia abajo y dirige su mirada al suelo. Pese a la reforma practicada por Duarte, la expresión angustiosa del rostro muestra el tratamiento formal intimista y delicado tan característico de las creaciones marianas de León Ortega. Los ojos son de cristal, las pestañas superiores de pelo natural, los párpados quedan vencidos por el llanto y la boca, entreabierta en señal de emitir un lamento, permite ver la lengua y la dentadura talladas. La nariz es larga y fina, el mentón agudo y la zona inferior del cuello aparece levemente contraída por el llanto. Lleva seis lágrimas de cristal, tres en cada mejilla. Las manos se encuentran extendidas, portando un pañuelo la derecha y un rosario la izquierda. Las carnaciones son pálidas, con rojeces en los pómulos y cuencas orbitales como consecuencia de los sollozos. El candelero es de sección cónica y base ovalada.

Preseas: Corona en plata dorada, de Jesús Domínguez (1966), remodelada por Ramón León Peñuelas (1987).

 

Paso de Misterio: De madera tallada en su color, obra de Manuel González Basilio (1945). Estilo neobarroco, de líneas rectas. Se alumbra con cuatro hachones y lleva centros de orfebrería que decoran la crestería del canasto. Llamador en metal plateado de León (1995).

Paso de la Urna: La urna fue tallada por Manuel González Basilio (1944) y reformada por José García Páez y Alfonso Yáñez (1984). Se inspira en la labrada por Manuel Ramírez y Serrano (1865) para la Cofradía del Santo Entierro de Cádiz, de plata de ley. El canasto y los respiraderos son obras de Antonio Ibáñez (2001-2007). El paso se alumbra con cuatro faroles de madera dorada. Llamador en metal dorado de Jesús Domínguez Vázquez (1970). Estilo neobarroco. 

Paso de Palio: Lleva orfebrería plateada en el llamador (1987), peana (1996), faroles de entrevarales y faroles de peana (1990), obra de Ramón León. La saya es de terciopelo negro bordada en oro y fue confeccionada por un grupo de hermanas (1990). Palio y manto son de terciopelo negro liso.

Curiosidades: La imagen de la Virgen de las Angustias sustituye a un antiguo misterio alegórico del Triunfo de la Santa Cruz sobre la Muerte (La Canina), que procesionaba desde 1943. La urna dentro de la que actualmente procesiona el Cristo Yacente es una copia en madera dorada de la labrada en plata en el siglo XIX por Manuel Ramírez para la Cofradía del Santo Entierro de Cádiz. En 1978, el Yacente fue portado a hombros de los hermanos. Al año siguiente, procesionó de nuevo en la urna, pero se sustituye ésta por una losa hecha de madera, imitando granito, colocada sobre la mesa y los respiraderos. En 1984, Páez y Yáñez elaboran un nuevo conjunto, conservando sólo la parte inferior de la urna, la pieza que remata la tapa y los respiraderos.

Costaleros: 30 (Misterio), 35 (Cristo) y 30 (Palio).

Salida Procesional: Viernes Santo.

 

 

Besamanos del 8 de Diciembre de 2007

 

Fotografía del Cristo de Miguel Ángel Moreno Rebollo

 

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