ANTIGUA Y VENERABLE HERMANDAD DE PENITENCIA Y COFRADÍA DE
NAZARENOS DE NUESTRO PADRE JESÚS NAZARENO, SANTA CRUZ EN
JERUSALÉN, MARÍA SANTÍSIMA DE LA AMARGURA Y SAN JUAN EVANGELISTA


 

Templo: Parroquia de la Purísima Concepción.

Fundación: Hacia 1583.

Pasos: Dos.

 

JESÚS NAZARENO

Autor: Sebastián Santos Rojas.

Cronología: 1950.

Precio: 25.000 pesetas.

Material: Madera de ciprés policromada.

Medidas: 175 cm.

Titular de la Imagen: Cofradía del Nazareno.

Pasaje Evangélico: “Y cuando le sacaban, echaron mano de un tal Simón cirenense, que volvía del campo y le impusieron cargara con la cruz, detrás de Jesús” (Lc 23, 26).

Precedentes Procesionales: Nazareno, del Taller de Pedro Roldán (finales del siglo XVII o principios del XVIII), que fue destruido en 1936. Nazareno, de Ramón Chaveli Carreres (1938), que sufrió daños en un incendio de 1950 y fue reemplazado por el actual, conservándose la mascarilla en las dependencias de la hermandad.

Restauraciones: José Pérez Conde (1993), quien ajustó los ensambles de los brazos y reparó la policromía de los pies. Enrique Gutiérrez Carrasquilla (2005), quien ha limpiado la policromía; realizado nuevos brazos articulados en madera de sapeli, con articulaciones de bolas en hombros y codos; colocado nuevo sistema de sujeción al madero, en acero inoxidable, y labrado nueva peana (la anterior pertenecía a la imagen de Chaveli).

Análisis Artístico: Magistral escultura de talla completa, de solemne apostura y depurada ejecución. El rostro, de perfiles helénicos, presenta un semblante melancólico y pensativo, abstraído de la agonía física y moral que padece. Los almendrados ojos, policromados en la madera, mantienen la mirada baja y ausente. La nariz es aguileña y la boca se muestra entreabierta, dejando ver los dientes y la lengua tallados. Las cejas, enarcadas, se hallan finamente pinceladas. La cabellera ha sido labrada siguiendo las formas mesinas, con raya al medio y organizada en sinuosas y ondulantes guedejas, cayendo suavemente un retorcido mechón sobre el hombro derecho y recogiéndose la melena sobre la espalda por el lado izquierdo, dejando al descubierto la oreja. La barba, bífida y corta, ha recibido el mismo tratamiento, y el bigote, sesgado en el centro, deja visible el marcado hoyito bajo entre la nariz y el labio superior, menos carnoso que el inferior pero igualmente agostado. Las manos son de robusta masa y gráciles dedos, en actitud de abrazar el madero, de tipo arbóreo y cilíndrico. Al igual que los pies, presentan un afanoso estudio anatómico en nervaduras y venas. La corona de espinas ha sido tallada aisladamente de la cabeza, que gira hacia la derecha para buscar el apoyo de la cruz sobre su hombro izquierdo, provocando una fuerte contractura muscular en el cuello. El Varón, poco doblegado por el madero, flexiona levemente la espalda y prosigue su dolorosa andadura, adelantando la pierna izquierda, en moderado paso, dejando caer todo el esfuerzo sobre la misma. Es un Cristo muy cruento: el nacimiento del pelo se ve encharcado de sangre por las heridas de la corona, extendiéndose los regueros por la frente y esparciéndose hacia las mejillas hasta alcanzar el cuello y empastar la barba; los párpados, salpicados por diminutas gotas de sangre, se encuentran hinchados; de la cavidad nasal derecha surge una copiosa hemorragia que se derrama sobre las comisuras de los labios, y del pabellón auricular mana un borbotón de sangre, provocado por la perforación purulenta del tímpano.

Preseas: Potencias en oro de ley, de Ramón León Peñuelas (1989).

Figuras Secundarias: Simón de Cirene, ataviado con ropas de campesino medieval. La imagen fue tallada en madera de cedro real por Elías Rodríguez Picón (2000).

 

VIRGEN DE LA AMARGURA

Autor: Ramón Chaveli Carreres.

Cronología: 1938.

Material: Madera policromada.

Medidas: 167 cm.

Titular de la Imagen: Cofradía del Nazareno.

Precedentes Procesionales: Virgen de la Amargura, Dolorosa de autor desconocido (siglo XVIII) que pereció en los sucesos de 1936.

Restauraciones: Antonio León Ortega (1946), quien intervino la cintura de la imagen. Sebastián Santos (1950), quien hizo nuevas manos y candelero, repolicromó la talla, colocó nuevos postizos, y retocó levemente el entrecejo y la boca de la imagen. Enrique Gutiérrez Carrasquilla (2005), quien renovó lágrimas y pestañas, limpió la policromía, hizo nueva peana, insertó siete listones móviles de madera de cedro a modo de candelero, y fijó un nuevo sistema de articulaciones.

Análisis Artístico: Dolorosa bajo palio, acompañada de San Juan. La Virgen, de acusado perfil hebraico, inclina la cabeza hacia abajo y, levemente, al lado derecho y dirige la mirada hacia el suelo. Posee peluca de pelo natural para acentúar el naturalismo tan propio del arte barroco. Los ojos son de cristal y las pestañas, postizas las superiores y pinceladas en el párpado inferior. Lleva seis lágrimas de cristal, tres en cada mejilla. La boca, entreabierta, permite ver la lengua y los dientes superiores tallados. Una incipiente papada, que denota la carnosidad del rostro, da paso a un cuello esbelto y suavemente anatomizado. Las manos aparecen extendidas, portando un rosario en la izquierda y un pañuelo en la derecha. A diferencia de lo habitual, la imagen presenta túnica, piernas y pies tallados y perfectamente anatomizados, calzándose con sandalias. Las carnaciones son aceitunadas y han sido aplicadas con matices brillantes.

Preseas: Corona de plata dorada, marfil y pedrería, obra de Jesús Domínguez (1963), quien también labró el nimbo de San Juan Evangelista.

Figuras Secundarias: San Juan Evangelista, obra de Ramón Chaveli Carreres (1938). Según informa el investigador Antonio de la Rosa, su mascarilla fue sacada de puntos de la del Discípulo Amado que procesiona la cofradía jerezana de los Judíos de San Mateo, obra anónima de 1713. La imagen mide 178 cm con la peana. Ha sido restaurado por Sebastián Santos (1950), quien modificó la posición de la cabeza y fijó los brazos para asemejarlo al San Juan de la Cofradía sevillana de la Amargura, y por Enrique Gutiérrez Carrasquilla (2005), quien le ha provisto de nueva peana y nuevo sistema de articulaciones, le ha limpiado la policromía y eliminado una gruesa capa de barniz oxidado que oscurecía notablemente la encarnadura, le ha reintegrado las lagunas cromáticas y le ha colocado pestañas superiores, perdidas por el paso del tiempo.

 

Paso de Misterio: Es de estilo neorrocalla, tallado por los Hermanos Caballero (2003). Dorado por el taller sevillano de los Hermanos González (2006-08). Porta miniaturas de Carlos Valle Hernández en el frontal y cuatro ángeles pasionarios de Luis Ortega Bru (1951). Se alumbra con cuatro faroles de metal dorado, obra de Jesús Domínguez Vázquez (1951), y fanales que adornan la canastilla, de Juan Borrero. Lleva relicario en oro de ley del Cardenal Spínola, cincelado por Ramón León Peñuelas. 

Paso de Palio: El conjunto es de estilo neobarroco. Las bambalinas exteriores fueron bordadas en oro sobre terciopelo azul por Juan Manuel Rodríguez Ojeda (1927), mientras que las interiores y el techo son obra de Fernández y Enríquez (1993), quienes también restauraron y pasaron a nuevo terciopelo los bordados de Rodríguez Ojeda. Gloria de la Virgen de la Cinta en el techo, con trabajos en marfil de Dolores León. El manto es de terciopelo azul liso. La saya es de terciopelo rojo, bordada por las Madres Adoratrices (1950), autoras del mantolín de San Juan (1950). La orfebrería es plateada, con peana (1958) y jarras (1964) de Jesús Domínguez. Los faroles de entrevarales son de Seco Velasco (1964). La candelería, de Juan Borrero (1986). Completan el paso los varales, candelabros de cola y respiraderos de Ramón León Peñuelas (1987-92). Lleva miniatura de la Virgen del Rocío, realizada por Fernando Marmolejo en oro de ley y pedrería (2002). Llamador en bronce plateado de Juan Borrero (1975).

Enseres Destacados: Cruz de Guía, obra anónima (siglo XVII) realizada en madera oscura y enriquecida con apliques de plata de Ramón León Peñuelas (1990); Bocinas, cinceladas en plata de ley por Joaquín Ossorio (2005); Estandarte, bordado en hilo de oro y sedas de colores por Jesús Rosado Borja bajo diseño de Antonio Joaquín Dubé de Luque, siendo la orfebrería, en plata de ley, de Joaquín Ossorio.

Costaleros: 40 (Cristo) y 35 (Palio).

Flores: Claveles rojos (Cristo).

Observaciones: El Nazareno es una de las mejores obras de Sebastián Santos, quien se inspiró al modelarla en un albañil sevillano. Su gran devoción le hizo merecedora de la Medalla de Oro de la Ciudad, en 1983. La antigua imagen del Cirineo es obra de Ramón Chaveli (1940), originalmente de talla completa hasta que Sebastián Santos la transformó para poderla vestir; ha sido restaurada por Sergio Sánchez (2005), quien también ha hecho lo mismo con los arcángeles de Ortega Bru que figuran en el paso. Además de las labradas por Sebastián Santos, la Virgen posee otros dos juegos de manos: el original de Chaveli y uno realizado en 1946 por Antonio León Ortega. Es la única Dolorosa de la Semana Santa onubense que procesiona junto a San Juan Evangelista.

Salida Procesional: Madrugada del Viernes Santo.

 

 

 

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