REAL E ILUSTRE HERMANDAD SACRAMENTAL DE SAN FRANCISCO, PURA Y LIMPIA
CONCEPCIÓN DE NUESTRA SEÑORA Y COFRADÍA DE NAZARENOS DEL
SANTÍSIMO CRISTO DE LA EXPIRACIÓN, MARÍA SANTÍSIMA DEL MAYOR DOLOR,
SAN JUAN EVANGELISTA Y NUESTRA SEÑORA DE LA ESPERANZA


 

Templo: Iglesia de Santa María de la Esperanza.

Fundación: Hacia 1893-1894.

Pasos: Dos.

 

CRISTO DE LA EXPIRACIÓN

Autor: Ramón Chaveli Carreres.

Cronología: 1939.

Material: Madera de cedro policromada.

Medidas: 171 cm.

Pasaje Evangélico:"Desde la hora sexta hubo oscuridad en todo el país hasta la hora nona. Y hacia la hora nona clamó Jesús con gran voz: "'Elí, 'Elí, lemá asebaqtani" (esto es: "Dios mío, Dios mío, ¿por qué me desamparaste?")" (Mt 27, 45-46).

Precedentes Procesionales: Cristo de la Expiración, obra realizada en pasta policromada hacia el año 1600 que fue destruida en los disturbios de 1936.

Análisis Artístico: Dramática representación de Cristo vivo en la cruz, en el momento de su expiración. Jesús eleva ligeramente la cabeza hacia la derecha, y dirige la mirada, ya carente de visión, al cielo. La corona de espinas es superpuesta y la larga cabellera, caída sobre ambos hombros, se organiza en suaves y ondulados mechones. La barba, también partida a dos aguas, recibe el mismo afán naturalista en su modelado. El semblante del Varón ofrece una expresión de angustia y abandono, con el entrecejo muy fruncido en forma de uve, los ojos de cristal, las pestañas pintadas en la madera, el perfil hebraico, y los labios amoratados y abiertos, mostrando claramente la lengua proyectada hacia delante y los dientes superiores tallados. El cuello aparece notablemente tensionado por la forzada posición de la testa. La talla presenta una anatomía esbelta, con el tórax hinchado por la expiración, las piernas rígidas, los brazos colgantes del travesaño y las manos abiertas, con los dedos levemente flexionados. El sudario es de tipo cordífero, dejando al descubierto ambos costados. Es un Crucificado de carnaciones morenas, con abundancia de heridas en su piel y regueros de sangre, éstos últimos tratados en relieve, destacando las desolladas heridas y la fractura del pómulo izquierdo. Se halla crucificado por tres clavos, montado el pie izquierdo sobre el derecho, a diferencia de lo habitual. La cruz es de sección cilíndrica y arbórea. Se trata de una interpretación muy libre del popular Cachorro, talla sevillana labrada por Francisco Antonio Ruiz Gijón (1687). 

Preseas: Potencias labradas en oro y pedrería por el joyero cordobés Antonio Cuadrado (2002). Las preseas de los santos son obra de Hijos de Juan Fernández (1991).

Figuras Secundarias: Imágenes de vestir de María Santísima del Mayor Dolor, San Juan Evangelista y Santa María Magdalena. El Discípulo Amado es obra del Taller de Joaquín Gómez del Castillo (1938) y la Magdalena, adquirida a la Cofradía del Calvario (Sevilla), fue tallada por Ángel Álvarez (1870).

 

VIRGEN DEL MAYOR DOLOR

Autor: Taller de Joaquín Gómez del Castillo.

Cronología: 1938.

Material: Madera de ciprés policromada. Imagen de candelero para vestir.

Medidas: 170 cm.

Precedentes Procesionales: Virgen del Mayor Dolor, Dolorosa anónima del siglo XVIII que pereció en los disturbios de 1936.

Restauraciones: Mario Ignacio Moya Carrasco (2002), quien limpió la policromía y ejecutó un nuevo candelero.

Análisis Artístico: Representa a María al pie de la Cruz. Siguen existiendo dudas sobre el origen de esta Dolorosa, pues varios testimonios gráficos de sus primeros años nos ofrecen un modelado muy alejado del que contemplamos actualmente, posiblemente obra del valverdeño Manuel Castilla Jiménez, del que se tiene constancia que trabajó para la cofradía en 1937. A la espera de una respuesta definitiva, cabe la posibilidad de que la mascarilla de la Virgen fuera reemplazada o remodelada posteriormente en el Taller de Gómez del Castillo, bien por no ser del agrado de los cofrades o bien por la militancia republicana del escultor de Valverde del Camino. En cualquier caso, hablamos de una imagen de rasgos maduros y carnosos, fórmulas escultóricas que entroncan con las creaciones decimonónicas que ofrecía la escuela sevillana sobre el tema. La Virgen mira violentamente hacia arriba, con el rostro desencajado ante el inminente fallecimiento de Jesús Crucificado, y ladea la cabeza hacia la derecha. El fruncido ceño enmarca los ojos de cristal y las pestañas, que son de pelo natural las superiores y pinceladas en la madera las inferiores. La nariz es larga y afilada. Lleva cuatro lágrimas de cristal, una en la mejilla izquierda y tres en la derecha. La boca, entreabierta, permite ver la lengua y los dientes superiores tallados. El mentón es notorio y redondeado, mientras que el cuello ofrece marcada papada y sus músculos contraídos por lo forzado de la postura. Las manos aparecen crispadas y extendidas, portando un pañuelo de encaje en la izquierda y un rosario en la derecha. Las carnaciones son pálidas y presentan tonos sonrosados en mejillas y párpados como consecuencia del llanto que la embarga. El candelero, de base ovalada y labrado en la última intervención a la imagen, permite la torsión del busto hacia el lado izquierdo.

Preseas: Diadema de plata dorada, cincelada por Hijos de Juan Fernández (1991).

 

VIRGEN DE LA ESPERANZA

Autor: Taller de Joaquín Gómez del Castillo.

Cronología: 1939.

Material: Madera policromada. Imagen de candelero para vestir.

Medidas: 167 cm.

Restauraciones: Antonio León Ortega, quien en los años 60 afinó el candelero de la imagen a la altura de la cintura.

Análisis Artístico: La venerada Dolorosa mantiene la cabeza en posición frontal y dirige levemente la mirada hacia el suelo. Posee el recurso de la peluca de pelo natural con el fin de acentuar el naturalismo barroco. Su rostro es ovalado, mostrando la expresión apenada y concentrada en su aflicción y unas facciones nobles y aniñadas. El entrecejo se frunce, en señal de acusado dolor, y provoca el arqueamiento de las cejas, sutilmente policromadas. Los ojos son de cristal, presentando el iris pincelado en color miel, y las pestañas, postizas en el párpado superior y pintadas las inferiores. La nariz es recta y afilada; el mentón, prominente y redondeado, y la boca, entreabierta, permite ver la lengua y los dientes superiores tallados. El cuello aparece ligeramente anatomizado, con una papada incipiente que, al igual que las carnosas mejillas, denota carnosidad en el modelado. Las manos, de tipo tenedor, aparecen extendidas, portando en la izquierda un rosario y en la derecha un pañuelo y una réplica de las antiguas barcas de pescadores onubenses, cincelada en oro de ley por los Hermanos Delgado. El candelero es de estructura cónica y base ovalada. En este caso, a pesar de la reciente reivindicación que unos familiares del escultor han hecho sobre la autoría de la imagen por Manuel Castilla Jiménez, no parece que haya dudas sobre la paternidad del Taller del sevillano Gómez del Castillo, tanto por la morfología de la obra como por el alejamiento artístico que presenta con el discreto Nazareno de San Juan del Puerto, única talla documentada del valverdeño. Lo que no está tan claro es el tema de sus posteriores restauraciones, pues además de la reseñada existen testimonios que acreditan una intervención en su policromía.

Preseas: Corona labrada en plata dorada, oro, oro blanco, marfil y pedrería, obra de Antonio Cuadrado (2000).

 

Paso de Misterio: Neobarroco, de perfiles románticos. Fue tallado por Miguel Llácer (1953) y restaurado y dorado por los Talleres de Nuestra Señora del Carmen (1983). Se alumbra con candelabros de guardabrisas. La Virgen del Mayor Dolor lleva saya y manto de terciopelo cereza y negro, respectivamente, obras atribuidas a Juan Manuel Rodríguez Ojeda (1912) y pasadas y restauradas por Piedad Muñoz (1992). San Juan Evangelista y Santa María Magdalena poseen vestiduras bordadas en hilo de oro por Maya (2005) y el Taller de Bordados de la Hermandad (2008), respectivamente. Cantoneras e INRI de plata dorada, cincelados por Villarreal (1987). Llamador en metal dorado, también de Villarreal (1984).

Paso de Palio: Estilo neorrocalla. Posee parte de la orfebrería en plata de ley, con llamador y jarras (2000-2003) de Orfebrería Ramos y relicario de Sor Ángela de la Cruz (1990) de Hijos de Juan Fernádez, con óleo de Francisco Llonis. El resto es plateado, con respiraderos de Villarreal (1982-1983) y jarras (1979) y candelería (1989-1990) de Hijos de Juan Fernández. La peana y los candelabros de cola (1965) son de Jesús Domínguez Vázquez. Bambalinas bordadas en oro sobre terciopelo verde y malla del mismo metal por las Madres Trinitarias (1940). Fueron adquiridas a la Cofradía de San Roque (Sevilla) y pasadas y restauradas en el Taller de Fernández y Enríquez (1993-1994). Techo de palio bordado por el Taller de Bordados de la Hermandad bajo la dirección de Enrique Bendala Azcárate (2000), autores también de la saya bordada en hilo de oro y sedas de colores sobre tisú de plata (2000). La Gloria del techo, que representa la Coronación de la Virgen, posee orfebrería en plata de Ramos y policromía del pintor e imaginero Mario Ignacio Moya Carrasco. El manto, bordado en hilo de oro y sedas de colores sobre tisú verde con hilos dorados, es obra igualmente del Taller de Bordados de la Hermandad (2001-2008) según un diseño de Bendala.

Enseres Destacados: Templete Procesional del Santísimo Sacramento: Orfebrería Ramos (2007). Metal plateado y dorado. Simpecado: Madres Oblatas (1988). Hilo de oro sobre terciopelo verde y malla del mismo metal. Lleva orfebrería de Hijos de Juan Fernández. Guión de la Ciudad: Fernández y Enríquez (1996). Hilo de oro, plata y sedas sobre tisú de plata. Asta de Hermanos Delgado. Estilo neobarroco. Sagrario: José Manuel Ramos (1999). Plata de ley. Estilo neobarroco. Cruz Alzada: Crucificado anónimo de finales del siglo XVIII. Asta en plata de ley de Ramos. Estilo neobarroco. Diadema: Orfebrería Ramos (2000). Plata dorada. Estilo neobarroco. Estandarte: Piedad Muñoz (1992). Hilo de oro y sedas sobre terciopelo verde. Lleva relieves y marfiles de Carlos Valle Hernández y asta de Hijos de Juan Fernández. Estilo neobarroco. Guión Sacramental: Madres Oblatas (1985). Hilo de oro y giraspe sobre tisú de oro. Lleva marfiles de Doblas y asta de Hijos de Juan Fernández. Estilo neobarroco. Custodia: Plata de ley sobredorada y piedras preciosas. Hermanos Lama (1990).

Costaleros: 45 (Misterio) y 36 (Palio).

Flores: Claveles rojos (Misterio) y frecsias y rosas blancas (Palio).

Observaciones: El misterio del Cristo de la Expiración formó parte de la Procesión Magna del año 2004. La Virgen de la Esperanza fue la primera Dolorosa onubense en ser Coronada Canónicamente (2000). Además, posee la Medalla de Oro de la Ciudad, otorgada en el año 1994. La Virgen del Mayor Dolor posee otro juego de manos realizado por el imaginero onubense José Méndez González (1992).

Salida Procesional: Miércoles Santo.

 

 

Presentación del nuevo manto el 15 de febrero de 2008

 

La Virgen de la Esperanza vestida de hebrea

 

San Juan Evangelista y Santa María Magdalena

 

Fotografías a color de José Fernández García,
Miguel Ángel Moreno Rebollo y Sergio Cabaco

 

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