MUY ANTIGUA, REAL E ILUSTRE HERMANDAD SACRAMENTAL DEL
SANTÍSIMO CRISTO DE SAN AGUSTÍN, JESÚS NAZARENO DE LAS PENAS, NUESTRA
MADRE Y SEÑORA DE CONSOLACIÓN Y SANTO ÁNGEL CUSTODIO

Con información de José Alberto Fernández Sánchez, Jorge Belmonte Bas
y Juan Jesús López-Guadalupe Muñoz para Cristo de San Agustín


 

Templo: Monasterio del Santo Ángel Custodio.

Fundación: 1680.

Pasos: Dos.

 

CRISTO DE SAN AGUSTÍN

Autor: Atribuido a Jacopo Torni (también llamado El Indaco, Jacopo Florentín y Jacobo Florentino)

Cronología: 1520-1526.

Material: Madera de nogal y olmo (brazo derecho) policromada.

Medidas: 192 cm.

Pasaje Evangélico: ''Y Jesús, inclinando la cabeza, entregó su espíritu" (Jn 19, 28-30).

Restauraciones: Enrique Gutiérrez Carrasquilla por el IAPH (1997).

Análisis Artístico: De admitirse la paternidad de Jacobo Florentino sobre este famoso Crucificado o sobre el grupo del Santo Entierro que se conserva en el Museo de Bellas Artes de Granada, se revelaría la concepción marcadamente humanista de su obra. Historiadores como Sánchez-Mesa o López-Guadalupe Muñoz han puesto el énfasis en la relación existente entre el canon de este icono y el desarrollado por el genial Miguel Ángel en los bocetos para Crucifijo del año 1562, guardados en la Colección Antoine Seilern de Londres. Tales apreciaciones muestran una concepción del tipo físico poderoso y monumental de Cristo en la cruz como reflejo de un ideal de expresión interna virtuosa ajustada a los patrones del mundo renacentista florentino. No obstante, y frente a esta humanidad renacentista, hay que poner el acento en el alto grado de integración de Florentino con la realidad artística castellana: su compromiso con los rasgos patéticos heredados de la tradición borgoñona, que décadas antes se había instalado en Castilla y que tenía a representantes tan insignes como Juan de Juni trabajando a pleno rendimiento. Ello es evidente en detalles del Crucificado como el dramático desplome de la cabeza, la abundancia de llagas y heridas, o el estremecedor rostro, con los ojos casi en blanco y la boca desencajada por la violencia de la muerte, mostrando en su interior la dentadura tallada y la lengua proyectada hacia afuera. Por tanto, el lenguaje plástico de Florentino, a caballo entre el dramatismo norte-italiano -muy semejante al gusto flamenco que imperaba en Castilla- y los nuevos ideales humanísticos, aparece como una sugestiva mezcolanza de formas. La talla posee peluca realizada a base de hilos de seda, añadida posteriormente para acentúar su naturalismo. Se le representa desnudo y fijado al madero por tres clavos, llevando, a modo de sudario, un faldellín o tonelete de tejido natural. El madero es de sección lisa y rectangular, y fue labrado en 1730 en madera de ciprés forrada por cuarterones de plata, material con que también se halla realizada la corona de espinas.

Preseas: Nimbo de plata.

 

VIRGEN DE CONSOLACIÓN

Autor: Antonio Joaquín Dubé de Luque.

Cronología: 1990.

Material: Madera de caobilla y pino (candelero) policromada. Imagen de candelero para vestir.

Análisis Artístico: Representa la Sacra Conversación de la Virgen con el Discípulo Amado y María Magdalena. Desde un punto de vista artístico, se trata de una Dolorosa de vestir, compuesta de armazón y candelero, al que se añaden las manos y el rostro, las únicas partes talladas y policromadas. El material utilizado es la madera de cedro, incorporando como novedad el tener los ojos pintados y no postizos, de cristal, como es acostumbrado. Estas representaciones de imágenes de vestir, con sus correspondientes aditamentos, obedecen a un deseo de verismo en las figuraciones religiosas, muy típico en la época barroca, como eficaz instrumento catequético y cauce devocional. Hay que reconocer el esfuerzo de adaptación del imaginero sevillano a la hora de concebir esta imagen. Por un lado, es un compromiso difícil el proporcionar una talla que no desmerezca en valía artística a la del soberano Cristo de San Agustín. Por otro, se reconoce en la bella Virgen de la Consolación la comprensión de los modelos de la Escuela Granadina de introspección en el sentimiento expresivo de delicadeza en el complemento polícromo. De este modo, una concepción de sentimiento de amargura honda y contenida se revela en el estilo de este autor, como lo demuestra en sus múltiples versiones de este tema, pero que se aplica aquí con mayor talento quizás, para lograr una de sus realizaciones, sin duda, más afortunadas.

Preseas: Corona en plata dorada, cincelada por Manuel de los Ríos.

Figuras Secundarias: San Juan Evangelista fue labrado también por Antonio Joaquín Dubé de Luque (2001). Santa María Magdalena es obra de Elías Rodríguez Picón (2007-2008).

 

Paso de Cristo: Diseñado por el imaginero Antonio Joaquín Dubé de Luque en estilo neorrenacentista, fue tallado en madera oscura por Antonio Ibáñez, con ebanistería de los Hermanos Caballero. Los hachones son obra de Juan Mayorga. Lleva piezas de orfebrería en metal plateado de Manuel de los Ríos, Orfebrería Villarreal y Orfebrería Ramos. Respiraderos y faldones bordados por César Gómez-Höhr Román.

Paso de Palio: Diseñado también por Antonio Joaquín Dubé de Luque, mezcla los estilos renacimiento, imperio y plateresco, y lleva singulares piezas de orfebrería -crestería, respiraderos, varales, jarras, candelería y faroles, algunas de ellas en plata y carey- cinceladas por los talleres sevillanos de Orfebrería Andaluza (2007-2008). La peana es obra de los Hermanos Caballero. El techo de palio es un valioso paño heráldico fechado en el siglo XVII cuyos bordados en hilo de oro y sedas de colores han sido restaurados, pasados a nuevo terciopelo burdeos y adaptados por la malagueña Felicitación Gaviero (2007-2008), autora de las nuevas bambalinas y corbatas, confeccionadas empleando los mismos materiales. La Gloria del techo es el escudo nobiliario de Sor María de las Llagas, fundadora del Monasterio del Santo Ángel Custodio.

Enseres Destacados: Saya, confeccionada por Felicitación Gaviero (2006) con bordados del siglo XIX, realizados en hilo de oro utilizando la técnica de la cartulina, en los que se suceden motivos florales, tallos y hojas, que se han restaurado y pasado sobre un excelente tisú de oro tejido a mano del siglo XVIII.

Costaleros: 34 (Cristo) y 35 (Palio).

Observaciones: La imagen del Cristo de San Agustín es una libre interpretación del Cristo de Burgos que recibe culto en la capital burgalesa. El Nazareno ha sido atribuido al quehacer de Felipe González (hacia 1789), discípulo de Torcuato Ruiz del Peral, por Juan Jesús López-Guadalupe Muñoz. El análisis artístico de la Dolorosa procede del artículo Nuestra Madre y Señora de la Consolación. Notas para un estudio artístico, del historiador Juan Jesús López-Guadalupe Muñoz, publicado en el boletín El Muñidor (Enero-Febrero de 1994). El paño heráldico que actualmente conforma su techo de palio fue propiedad de los los Marqueses de Estepa y Camarasa, fundadores del Monasterio del Santo Ángel Custodio.

Salida Procesional: Lunes Santo.

 

 
 

Bendición de la imagen de Santa María Magdalena el 22 de febrero de 2008

 

Fotografías de los titulares de Cristo de San Agustín
Fotografías de Santa María Magdalena de Elías Rodríguez Picón

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