REAL, VENERABLE E ILUSTRE HERMANDAD DE NUESTRA SEÑORA
DE LOS DOLORES Y SANTÍSIMO CRISTO DE LA CLEMENCIA
Templo: Iglesia de San Jacinto.
Fundación: 1699.
Pasos: Dos.
CRISTO DE LA CLEMENCIA
Autor: Amadeo Ruiz Olmos.
Cronología: 1938.
Material: Madera policromada.
Pasaje Evangélico: "E inclinando la cabeza entregó su espíritu" (Jn 19, 28-30).
Análisis Artístico: Tanto la imagen, que representa a Cristo muerto en la cruz, como el paso en el que procesiona se inspiran en el monumento al Cristo de los Faroles (siglo XVIII), titular de la famosa plaza donde se halla la sede de la corporación. Jesús aparece con la cabeza desplomada hacia la derecha. Al igual que la barba, su cabello se encuentra sesgado por una raya central y modelado mediante compactos rizos. El compungido semblante presenta los ojos cerrados, las pestañas pintadas en la madera, la nariz prominente y los labios entreabiertos, dejando ver al espectador la dentadura tallada. Los brazos, tensos, se muestran bastante alineados con el travesaño del madero, con los dedos de las manos extendidos. Como es habitual en el escultor valenciano, la imagen ha sido concebida a base de formas depuradas y sin dramatismos, prescindiendo casi totalmente de los efectos sanguíneos. El torso se presenta ancho y fuerte, apareciendo muy marcadas las protuberancias de las costillas y el arco condrocostal, al tiempo que el vientre queda hundido en la zona epigástrica y relajado por el último aliento del Redentor a la altura de la cintura. El sudario es cordífero y deja al descubierto el costado derecho del Varón, el cual se halla crucificado por tres clavos a un madero de sección lisa y cepillada, con la pierna derecha levantada y montado el pie derecho sobre el izquierdo. La talla carece de potencias y corona de espinas.
VIRGEN DE LOS DOLORES
Autor: Juan Prieto.
Cronología: 1718.
Precio: 1.053 reales y ocho maravedíes.
Material: Madera policromada. Imagen de candelero para vestir.
Precedentes Procesionales: Virgen de los Dolores, imagen titular hasta el año 1717 que desde 1658, aproximadamente, salía procesionalmente el Domingo de Ramos.
Restauraciones: Su granadino autor se vió obligado a labrar nueva cabeza al año siguiente, que es la que actualmente conocemos, al no ser la primitiva del agrado de la cofradía. Cobró por su trabajo 100 reales de vellón.
Análisis Artístico: La Dolorosa de Capuchinos, icono por excelencia de la Semana Santa cordobesa, es una de las representaciones más logradas y devotas de la Virgen en sus Dolores que reciben culto en Andalucía. La imagen presenta semejanzas con la también cordobesa Virgen de las Tristezas, de la Cofradía del Remedio de Ánimas, con la que comparte el uso del rostrillo que enmarca la mascarilla, las pálidas carnaciones y el carismático modo de vestir al estilo monjil del siglo XVIII, directamente inspirado en la desaparecida Virgen de la Soledad que labrara el escultor jiennense Gaspar Becerra para Madrid. La Virgen inclina ligeramente la cabeza hacia el lado izquierdo y mantiene la mirada baja, acusando su aflicción. Los ojos, policromados en tonos castaños, son de cascarilla, con pestañas postizas en los párpados superiores. La nariz es recta y alargada, y la menuda boca, de labios finos y perfilados, se halla entreabierta y permite ver los dientes superiores tallados. Lleva siete lágrimas de cristal en alusión a los Siete Dolores de María, cuatro en la mejilla derecha y tres en la izquierda. Las manos aparecen extendidas, portando un pañuelo en la derecha y un rosario en la izquierda, aunque a veces lleva entre ambas la corona de espinas de Cristo. El candelero interno es de base ovalada. Según el pintor Ginés Liébana, quien la inmortalizó en el Cartel de las Cofradías del año 2004, "es la imagen más tradicional de la Semana Santa de Córdoba, la más poética, en esa plaza única que parece un decorado de película. Es una imagen muy especial, tiene cierta arrogancia en el gesto que la diferencia de otras Vírgenes. Ella está como estirada, basta ver el gesto de su cara y la posición de sus manos".
Preseas: Diadema real y corona de plata dorada y pedrería, cincelada por Rafael Peidró Dueñas.
Paso de Cristo: Obra de Ricardo Castillo, con diseño de Rafael Bernier. De líneas rectas y madera de caoba, se alumbra con faroles inspirados en el popular monumento al Cristo de la plaza. Estilo neobarroco.
Paso de Virgen: Lleva orfebrería en plata del cordobés Emilio García Armenta, con respiraderos, candelería, jarras y candelabros de cola. Carece de palio. La Virgen posee cuatro mantos de salida que alterna, tres de ellos bordados en oro y uno con bordados en plata.
Enseres Destacados: Cruz de Guía, labrada en ébano, plata, marfil y cristal tallado por Ricardo Castillo, Rafael Peidró y Victoriano Chicote.
Curiosidades: La venerada Dolorosa, popularmente conocida como la Abadesa del Llanto, fue Coronada Canónicamente en 1965.
Salida Procesional: Viernes Santo.
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Fotografías cedidas por Valentín Moyano
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