Templo: Parroquia de San José y Espíritu Santo.
Fundación: 1937.
Pasos: Dos.
CRISTO
DEL DESCENDIMIENTO Autor: Amadeo Ruiz Olmos.
Precedentes Procesionales: Grupo escultórico de talla completa labrado por el imaginero valenciano Amadeo Ruiz Olmos (1959-69) del que sólo se conserva la imagen del Cristo.
Restauraciones: Miguel Ángel González Jurado (1992), quien intervino en la policromía de la talla.
Análisis Artístico: El simulacro representa a Cristo muerto, en el momento de ser descendido del madero por los Santos Varones. Imagen de gran peso, ya que es de madera maciza, posee una anatomía elegante dentro de la impronta academicista cultivada por su autor, dotada de gran pureza de líneas y lejana a los artificios dramáticos del barroco. El alargado rostro del Varón queda enmarcado por sinuosa cabellera peinada al centro que se derrama sobre el hombro derecho por la inclinación de la cabeza al mismo lado. Posee los ojos y la boca semicerrados, cejas rectas, perfil hebraico, consumidas mejillas y barba bífida y corta. Su brazo derecho queda suspendido en el aire, sujeto por un extremo del sudario, mientras que el izquierdo y los pies siguen clavados en la cruz. El torso es atlético y en él se detallan minuciosamente las costillas y los músculos pectorales y abdominales. Las piernas se disponen frontales y paralelas. Lleva un escueto sudario, cordífero, que no cubre la cadera izquierda y en el que esta grabado el nombre del artista y el año de ejecución. Las actuales carnaciones resultan más oscuras que las originales. Carece de exorno. Primitivamente su cruz era de madera plana, pero en 1944 fue sustituida por una arbórea realizada por el mismo Ruiz Olmos, y en 2001 por otra también arbórea a cargo de José Carlos Rubio Valverde.
Figuras Secundarias: El Misterio lo completan una Dolorosa con la advocación de María Santísima del Refugio, el apóstol San Juan, María Magdalena y las dos Marías, María de Salomé y María de Cleofás. Todas las figuras, realizadas para vestir, son obra de Miguel Ángel González Jurado (1993-99).
VIRGEN
DEL REFUGIOAutor: Miguel Ángel González Jurado.
Análisis Artístico: La Virgen, al pie de la Cruz, contempla desolada el descendimiento del cadáver de Cristo. La imagen de María, de tostadas carnaciones, posee la mirada elevada hacia el cuerpo inerte del Hijo, ojos de cristal grandes y expresivos, cejas finas, recta nariz, mejillas carnosas, labios jugosos y anhelantes y pronunciado mentón tocado por hoyuelo. El cuello aparece crispado por la angustia y los brazos, con las manos extendidas, se hallan abiertos en disposición de recoger los restos mortales de Jesús. Como suele ser habitual en las obras del imaginero cordobés, muestra un modelado de gran clasicismo, esbelto y elegante. Al ser imagen del vestir, posee un candelero o bastidor interno de traza cónica y base ovalada que le sirve de sustento. La composición, al igual que la del resto de figuras del actual misterio, se encuadra dentro de las directrices del neobarroco sevillano.
Preseas: Corona de plata dorada.
VIRGEN
DEL BUEN FINMedidas: 173 cm.
Restauraciones: Hernández León labró nuevo busto y manos, conservando los ojos de cristal, a una imagen anónima que fue adquirida a los anticuarios sevillanos Hermanos Morillo, quienes labraron posteriormente nuevas manos y candelero, retocaron los párpados y aplicaron nueva policromía. Se cree que esta imagen fue una antigua titular de la Cofradía del Nazareno de Salteras (Sevilla) que fue sustituida por la actual de Antonio Dubé de Luque.
Paso de Misterio:
Diseñado y realizado en estilo neobarroco por Antonio Corrales León, con ebanistería de
José Redondo Castillo. Se utilizó para su ejecución madera de pino y en zonas de poca relevancia estructural la madera de chopo, talladas para su posterior sobredorado.
Se trata de un paso de grandes dimensiones, obligadas por el chasis mecánico
con el que se ideó, que en origen fueron: 280 cm en la vista frontal, 470 cm para el lateral y
180 cm de altura. Desde su estreno en 1949 hasta 1993 su estampa es invariable:
las ruedas marcan la quietud que lo caracteriza en su procesionar, aunque compensado sobremanera por el dinamismo del misterio.
En 1994 se produce un cambio sustancial: la realización de un nuevo misterio de vestir, mucho menos pesado que el de
Amadeo Ruiz Olmos, va a permitir el cambio de las ruedas por los costaleros.
En el año 2001 el paso es sometido a una profunda restauración, reestructuración y
nuevo dorado, siendo llevado todo a cabo por el tallista cordobés José Carlos Rubio Valverde. Tras el análisis del proyecto a
escala, las nuevas dimensiones son: 256 cm en la vista frontal, 496 cm para el lateral y
238 cm de altura, medida esta última que se vio notablemente incrementada por la inclusión de
unas nuevas cresterías que incluyen símbolos pasionistas. Con estas nuevas dimensiones se conseguía proporcionar el paso, ganando en longitud y altura y disminuyendo en
anchura, hasta ese momento ampliamente desproporcionada. Se sustituyen los antiguos candelabros
de guardabrisas por unos de nueva factura que permitieran una mejor visión de la imagen
titular y se incorporan un juego de maniguetas talladas y barnizadas en color
caoba, las primeras que tuvo el conjunto. El llamador, en plata de ley
recreando la Torre de la Mezquita y el Puente Romano, fue realizado por Orfebrería Azahara y estrenado en 2001.
Paso de Palio: Lleva varales de Hijos de Juan Fernández estrenados en
1990. La candelería (2004), de 74 piezas, fue realizada en alpaca plateada en los
Talleres de Orovio de la Torre (Ciudad Real). El palio es de terciopelo rojo con borlas en las caídas de las
bambalinas. La bambalina frontal fue bordada por los talleres San Rafael de
Córdoba (1993), la bambalina trasera corrió a cargo de los talleres sevillanos de Eduardo Heredia
(1997), y las bambalinas laterales corresponden a los talleres de Eduardo
Frageiro. Los diseños de los dos laterales y del frontal y trasera del palio son obra de Fray Ricardo de Córdoba y los bordados están realizados en aplicación.
El techo de palio cuenta también con diseño de Fray Ricardo y ha sido
realizado por el taller de bordados de la corporación. La Gloria, tallada en
madera policromada y estofada por Manuel Luque Bonillo (2007), representa la
Asunción de María y se halla enmarcada por marco de orfebrería de Orovio de
la Torre. Los respiraderos son, al igual que el palio, de terciopelo rojo y sustituyeron a los antiguos, también de terciopelo rojo, en
el año 2001. La mesa es obra de José Carlos Rubio Valverde (2001). Lleva un juego de
jarras compuesto por dos piezas grandes, cuatro medianas, cuatro pequeñas y ocho mas pequeñas para el
frontal, todo ello cincelado en alpaca plateada por Hijos de Juan Fernández,
llevando en su centro el escudo de la hermandad.
Enseres Destacados: Estandarte, bordado en oro fino por las Madres Filipensas en el año 1946 sobre terciopelo rojo bajo diseño de Manuel Mora. Lleva bordado el escudo de la Hermandad. Libro de Reglas, escrito por Francisco Moya Romera a mano y con letra gótica, y forrado en terciopelo rojo y con acabados en oro. Lleva en el centro el escudo de la Hermandad. Estandarte o Bacalao de la Hermandad, bordado en oro por Piedad Muñoz en el año 1995 bajo diseño de Fray Ricardo de Córdoba.
Costaleros: 45 (Misterio) y 30 (Palio).
Curiosidades: Es la Hermandad por excelencia del otro lado del Guadalquivir. De gran arraigo popular, es también la más antigua y la última que cruza el Puente Romano. La silueta del Misterio del Descendimiento es una las imágenes caracteristicas de la Semana Santa de Córdoba. La recogida es sin duda uno de los puntos más destacados en su salida procesional.
Salida Procesional: Viernes Santo.
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Estación de Penitencia del Año 2008
Fotografía del Cristo y los pasos
cedidas por Valentín Moyano
Fotografía de las Dolorosas cedidas por Antonio Arrebola Romero
para http://www.descendimientocordoba.org
www.lahornacina.com