ESPAÑA Y FILIPINAS SE REENCUENTRAN. OBRA DE WILLY TADEO LAYUG PARA MÁLAGA

José Manuel Leiva (14/03/2021)


 

 

Ayer sábado, 13 de marzo de 2021, tuvo lugar en el templo parroquial de San José Obrero de Málaga capital (Barrio de Carranque) la bendición de la nueva imagen mariana del Grupo Parroquial de Nuestro Padre Jesús de la Verdad ante Caifás y María Santísima del Sagrario.

Con este acto se sustituye la anterior dolorosa realizada por el escultor Mario Zambrano, que no satisfacía los índices de calidad artística acordes con una realidad cofrade que aspira a formar parte de la Agrupación de Cofradías de Málaga en los años venideros. No obstante, uno de los requisitos fundamentales para la nueva efigie era que se mantuviera el color verde de sus ojos, como nexo de unión con la primitiva titular.

Un aspecto reseñable de la advocación de la Virgen del Sagrario es su originalidad dentro del panorama cofradiero malagueño, tomándose como referencia el título de la patrona de la ciudad de Toledo (imagen superior), que preside el retablo mayor de la Catedral Primada desde el siglo XIV (1).

 

 

A la hora de localizar un artista que realizara la imagen, los consejeros del grupo parroquial contactaron con el afamado escultor filipino Willy Tadeo Layug, nacido en 1959 y afincado en la ciudad de Betis-Pampanga, siendo uno de los artistas del ámbito sacro más reconocidos en el sudeste asiático.

Gran conocedor de la tradición artística andaluza, Willy Tadeo Layug recibe su formación artística en los talleres de José Antonio Navarro Arteaga (Sevilla) y de Francisco Romero Zafra (Córdoba), al que cariñosamente se refiere como "mi amigo Paco". De hecho, del escultor cordobés bebe buena parte de su producción artística.

Artífice de una Inmaculada Concepción de gran devoción en Filipinas (imagen superior), Willy Tadeo Layug es un amante de la Semana Santa andaluza, habiendo participado en algunos desfiles procesionales en Sevilla. Además, en palabras suyas, el culmen de su carrera sería realizar una imagen que procesionara en alguna hermandad andaluza, sueño que se ha hecho realidad con la incorporación de su Virgen del Sagrario al Grupo Parroquial de Carranque, circunstancia que ha tenido que retrasarse un año por la pandemia del Covid-19.

La nueva dolorosa es, asimismo, una gran aportación a la ciudad de Málaga y prácticamente a toda Andalucía, ya que no tenemos constancia de imágenes religiosas realizadas en Filipinas que procesionen por nuestra comunidad autónoma, aun sabiendo cómo se prodigaron las estatuas de marfil realizadas en este entorno durante el siglo XVIII y que a día de hoy encontramos en algunos conventos y museos. 

 

 
 
 
 

 

Una vez acordado el encargo, el artista se puso en tarea, realizando la cabeza y manos de la Virgen del Sagrario, que serían enviadas a España mediante valija internacional. Tras recibida en el mes de junio de 2020, se procedió a la confección de una devanadera en el taller del imaginero sevillano Álvaro Flores Rojas.

La imagen sigue los cánones propios de la escultura neobarroca andaluza, con una fuerte influencia cordobesa por la mencionada vinculación del autor con Francisco Romero Zafra. Esto lo podemos comprobar en su característica impronta, con el acusado naturalismo que muestra el llanto de estas dolorosas, siendo cinco las lágrimas que recorren las mejillas de la Virgen.

Además, Willy Tadeo Layug huye del hieratismo propio de algunas imágenes procesionales, realizando un leve giro del cuello que vuelve la mirada de la Virgen hacia su izquierda. Asimismo, nos muestra sus manos abiertas sobre el pecho, gesto propio del "pathos" helenístico y perpetuado por la imaginería hispánica. Por último, el artista filipino no ha querido dejar de lado sus orígenes, de ahí que podamos notar cierto rasgado en los ojos de María, lo que le confiere un sutil aire orientalizante.

La advocación de la Virgen del Sagrario no es casual ni en la tipología de la imagen, ya que el escultor ha introducido en el interior de la dolorosa una esquirla del Santo Niño del Cebú, figura devocional filipina que, según las crónicas, fue regalada en 1521 con motivo de la cristianización de Filipinas por el explorador Fernando de Magallanes, conmemorándose el presente año el V Centenario del histórico evento.

 

 

De cara a su bendición, la Virgen del Sagrario ha estrenado diversas piezas de ajuar, entre ellas un rosario, un puñal y un broche con su advocación, pero sobre todo una toca confeccionada por la bordadora Chelo Ruiz, camarera de la Virgen, a partir de un diseño de Cristina Badillo que incorpora jazmines y una mascarilla bordada aludiendo a la labor de los policías, militares y sanitarios en la pandemia.

Esta singular pieza (detalle en la imagen superior) es ya conocida como "toca de los jazmines" dada la profusión de los mismos, más de sesenta, por toda su superficie de bordado en oro y sedas sobre malla también de oro, y en la que se han desarrollado las técnicas de hojilla, cartulina y punto mosqueta. Debemos reseñar que la vestidora de la imagen es Alicia Vallejo.

 

     
     
 

 

La vinculación de Willy Tadeo Layug con el Grupo Parroquial de Verdad y Sagrario del popular barrio malagueño de Carranque no termina con la ejecución de esta dolorosa, ya que también se ha estipulado la finalización del grupo escultórico que acompaña a la imagen de Nuestro Padre Jesús de la Verdad. Para ello, el escultor filipino realizará una imagen de un soldado del Sanedrín y la simpática figura de un gato para la escena, idea aportada por el autor y aún pendiente de ratificación por la junta de gobierno.

Por último, queríamos agradecer la contribución de la comunidad filipina de Málaga y la Costa del Sol en el acto, representada por la cónsul honoraria Rosa Agüera, madrina de la bendición. Precisamente, una insignia unía los colores de las dos banderas de España y Filipinas en la saya de la Virgen del Sagrario. Con este evento, los filipinos incluyen un nuevo punto de referencia de su país en Málaga tras el busto de José Rizal, obra de Juan Vega, sito en la avenida Muelle de Heredia (ver enlace). Así, Filipinas y Andalucía vuelven a reencontrarse en un viaje de ida y vuelta, al igual que durante las centurias pasadas realizaran los conocidos como galeones de Manila, uniendo Oriente y Occidente con un objetivo común, la transferencia de arte, cultura y fe.

 

     
     
 
     
     
     
     
Fotos: Francisco Gil

 

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