UN MONUMENTO MAYORMENTE DESCONOCIDO, OBRA CONJUNTA DE
ANTONIO ILLANES Y MANUEL ECHEGOYAN EN EL AÑO 1941

Sergio Jesús Parra Medina (26/10/2018)


 

 

Los artistas sevillanos coetáneos Antonio Illanes Rodríguez y Manuel Echegoyan González contribuyeron, cada uno desde su propia perspectiva, al desarrollo de la escultura contemporánea en la Andalucía del siglo XX.

Con anterioridad a la dictadura franquista, ambos autores ya mostraron cierto interés por introducir conceptos modernos y renovadores en el contexto tradicionalista de Sevilla, experimentando con representaciones creativas que se apartaban de la mímesis del referente real. Finalmente, con el transcurso de las décadas, Echegoyan acabó desarrollando un arte mucho más vanguardista que Illanes, quien optaría por no romper, radicalmente, con la percepción clásica y figurativa que siempre sostuvo como válida.

Ahora bien, este artículo no tiene por objetivo introducir la vida y la obra de cada uno de ellos como tampoco ahondar en sus relaciones personales y profesionales ya que, más bien, nos centraremos en una sola escultura y en la aproximación de las circunstancias que se circunscriben al contexto que nos ocupa.

Echegoyan e Illanes compartieron su camino, prácticamente, a lo largo de sus trayectorias: primero, como alumnos de la Escuela de Artes y Oficios de Sevilla; segundo, como compañeros de taller y de viaje de estudios a París; tercero, como vecinos en la calle Antonio Susillo y, por último, como académicos de Bellas Artes.

 

 
     
     
 

 

Sin embargo, la Guerra Civil los mantendría alejados por un tiempo, ya que Antonio quedó trabajando en la capital hispalense, al servicio de la iglesia y las hermandades, y Manuel cayó presó por haber participado como topógrafo del ejército republicano (permaneciendo un año en los campos de concentración).

Precisamente, con los inicios de la posguerra española Echegoyan atravesó una etapa muy complicada pues, aún siendo liberado, el régimen dictatorial franquista le inhabilitó de su cargo como docente durante los cinco años siguientes. Como consecuencia (a nivel profesional) tuvo que dedicarse a la gran demanda de imaginería existente, con lo que sobrevivió temporalmente produciendo imágenes religiosas sin ser su especialidad ni preferencia artística. En este momento su colega Illanes que, como todos sabemos ya era un imaginero experto, aparecería en escena para prestarle ayuda y colaboración en tan difíciles momentos.

De esta época procede la obra que presentamos y que, sorprendentemente, ha pasado inadvertida no solo entre los conocedores y expertos en la materia sino entre el público, en general.

Nos referimos al busto de bronce dedicado a don Francisco Martínez Nava, antiguo vicario general del Obispado de Málaga y cura arcipreste de Olvera (Cádiz). El monumento se ubica en los jardines del Peñón "El Sagrado Corazón" de la mencionada localidad gaditana. Al parecer, la obra ha sido objeto de actos vandálicos, presentando por ello algunas zonas afectadas. Las firmas "ILLANES-ECHEGOYAN" aparecen en la zona inferior del lateral izquierdo del busto, habiéndose entregado en la primavera de 1941.

 

 

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Nota de La Hornacina: Sergio Jesús Parra Medina es escultor y profesor de Dibujo en la Enseñanza Secundaria. Nuestro agradecimiento a José Miguel Tineo Sánchez por su colaboración. Fotografías propiedad del autor.

 

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