LA OBRA DE MARIANO BENLLIURE (V)

Sergio Lledó Mas


 

 

CRISTO DE DIFUNTOS Y ÁNIMAS (Crevillent – Alicante)

La figura de Mariano Benlliure (1862-1947) está muy ligada a Crevillent (Alicante), ya que para esta ciudad alicantina el maestro valenciano realizaría las ultimas obras de su dilatada vida artística. Benlliure tallaría nueve imágenes o grupos escultóricos y donaría varias obras para la creación del Museo Monográfico Mariano Benlliure, que con el paso de los años iría ampliándose con infinidad de obras del escultor. Actualmente, las obras de Mariano Benlliure en Crevillent están repartidas entre el Museo Mariano Benlliure, el Museo de la Semana Santa de Crevillent y la Iglesia de Nuestra Señora de Belén, situados todos en la misma calle, lo que facilita la visita al amplio número de visitantes que vienen a nuestra ciudad.

La imagen del Santísimo Cristo de Difuntos y Animas fue realizada por Mariano Benlliure en el año 1945. Actualmente, se encuentra en la Iglesia de Nuestra Señora de Belén, pero en breves fechas se trasladará al nuevo Museo Mariano Benlliure. La talla fue adquirida por el industrial crevillentino José Manuel Magro Espinosa para su panteón familiar, pero debido a las dimensiones de la misma nunca llegó a colocarse en el mencionado sepulcro.

La imagen está basada en el Crucificado del Panteón de los Duques de Denia que el escultor realizó en mármol de Carrara para el Cementerio de San Isidro de Madrid (1904) y que posteriormente, con algunas variaciones, repetiría para Cartagena con la advocación del Cristo de la Fe y para Crevillent como Cristo de Difuntos y Animas. También existen diversas reproducciones en menor tamaño, tanto en madera como en bronce, que el escultor ofreció a la Capilla de la Santísima Virgen del Pilar de Zaragoza, con motivo de la inauguración del paso El Milagro de Calanda, en 1940, al General Franco y otra que se encuentra en el Palacio de la Generalitat Valenciana.

El Cristo de Difuntos y Ánimas es una imagen tallada en madera, de un tamaño superior al natural. Presenta a un Crucificado de cuatro clavos, representado muerto, en el momento inmediatamente posterior a la lanzada. Muestra algunas de las características del escultor en este tipo de iconografía: impecable modelado de sus obras, gran acierto anatómico, rasgos semitas, excelente policromía, donde predominan los tonos suaves y opacos alterados por una patina artificial a base de aceite de almendras, etcétera.

 

 

El escultor valenciano huye del excesivo dramatismo de la imagineria española, representando con total naturalidad la imagen divina, y destaca el gusto por el detalle, que podemos observar tanto en el tratamiento de los pliegues del paño, que provocan el efecto del claroscuro, como en la plasticidad de los cabellos caídos en esa cabeza suavemente desplomada, tan característica en los Crucificados de Mariano Benlliure.

Se da la circunstancia que, para su modelado, Benlliure utilizó un modelo real de raza gitana, que colgó en la cruz a semejanza de Cristo, para así dar más fidelidad al modelado del torso, brazos y piernas del Crucificado. Ante las continuas quejas y movimientos del modelo, que impedían al escultor hacer su trabajo, éste optó por dejarlo en esa postura hasta que, al fin, cayó extenuado, con la caballera vencida hacia adelante por el peso de la cabeza y del cuerpo, momento que Benlliure plasmó con genial fidelidad.

Esta imagen, propiedad municipal, participa cada Martes Santo en la Procesión Penitencial, conocida popularmente como Procesión de los Sacos, ya que antiguamente los penitentes portaban unos hábitos confeccionados con sacos de arpillera, que fueron substituidos por hábitos cistercienses. La procesión, realizada en un ambiente penitencial, destaca por el silencio y la oscuridad que invaden las calles del casco antiguo de Crevillent, portando los penitentes antorchas, cruces y campanas. El impresionante Cristo de Difuntos y Animas es portado sobre unas parihuelas metálicas por ocho penitentes y va acompañado por el Coro Alfombras Imperial, de voces graves que entonan el Himno a la Santa Cruz, basado en un fragmento del compositor medieval Venantius Fortunatus, y Velum Templi, del maestro local José Alberto Aznar.

La imagen del Crucificado de Difuntos y Ánimas lleva grabada a los pies una frase que escribió el propio Mariano Benlliure y que se reza al finalizar la Procesión Penitencial: “Acuérdate también, Señor, de tus siervos y siervas que nacidos en Crevillente vivieron con la señal de la fe y duermen en el sueño de la paz”.


BIBLIOGRAFÍA

QUEVEDO PESSANHA, Carmen de: Vida artística de Mariano Benlliure, Madrid, Espasa, 1947.

ABADES, Jesús: La Obra de Mariano Benlliure, caps. I a V, 2005-2008, http://www.lahornacina.com.

LÓPEZ MARTÍNEZ, José Francisco: Tradición y renovación en la escultura religiosa de la posguerra. Algunos acordes y desacuerdos entre Málaga y Cartagena, http://www.tertulialavara.es.

 

 

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